Pieve di Santa Maria
La pieve de Santa Maria se alza a poca distancia del actual núcleo habitado de Cavriana, sobre una pequeña estribación de colinas que delimita la llanura mantuana. En la actualidad el templo está dedicado a la Inmaculada. Escasas e inciertas son las noticias sobre los orígenes de este monumento. Según los estudiosos, la pieve se comenzó en el año 1195, pero la documentación permite adelantar las fechas de la existencia de un edificio de culto con pila bautismal y ya denominado pieve (diploma de Conrado II del año 1037, en el que aparece la expresión «pieve di Capriana»). Otros documentos, también del mismo siglo, enumeran, entre los lugares sometidos a la jurisdicción del obispo de Mantua, también la pieve de Cavriana (documentos de 1045 y de 1055, en los que el emperador Enrique III precisa que la iglesia figura entre las posesiones privadas del obispo de Mantua). Según otras hipótesis, esta primitiva iglesia habría sido edificada por los monjes de la poderosa abadía de San Benedetto di Leno, propietarios de una curtis situada en este lugar, con el material producido por un horno cercano (recuperado recientemente por iniciativa de Enel, aunque todavía no abierto al público), ya activo en época romana. El testimonio a favor de esta opinión se habría identificado en una teja de época romana, empotrada en el exterior de la iglesia, que lleva dos inscripciones: «M D N» (que debería significar «Maria Dominae Nostrae») y «M C X» (que indicaría el año de la consagración, precisamente 1110). La pieve de Santa Maria fue, en cualquier caso, la primera iglesia parroquial de Cavriana. En el siglo XIV, quizá por voluntad de un acaudalado señor local, se procedió a enriquecer la iglesia con nuevas estructuras arquitectónicas, como una nueva portada y la estatua de la Virgen de la Misericordia, de 1332. Otras intervenciones de restauración se llevaron a cabo en los siglos siguientes (en el siglo XVI, arreglo de las ventanas, rehechura de la puerta de madera y cerca de mampostería del área del cementerio). En el siglo XVII (1676), la pieve perdió sus prerrogativas de iglesia bautismal en favor de la nueva parroquial, denominada Santa Maria Nova in Castello. También en este período, probablemente a raíz de las nuevas funciones religiosas asignadas al edificio (se había convertido en iglesia conventual agregada a la cofradía de la Santísima Crucifixión), se iniciaron las obras de reconstrucción del área absidal. Hacia mediados del siglo XVIII se emprendieron obras para la construcción del coro. Se añadieron asimismo dos capillas laterales. En esa misma ocasión se rehízo la portada y se demolió la zona absidal. El campanario de esta antigua pieve sería obra del siglo XIV, contemporáneo de la realización de la actual portada occidental (1332) y de la escultura marmórea de la Virgen de la Misericordia, hoy colocada en el interior, en el centro del ábside mayor. En época barroca (siglo XVIII) el campanario fue restaurado de nuevo y devuelto a sus formas actuales en los años 1953-55. El edificio, hoy visible por sus cuatro lados, presenta planta rectangular rematada al este por tres ábsides semicirculares, los dos laterales de igual tamaño y el central más grande (ver foto planta), mientras que al oeste presenta un sencillo tejado a dos aguas. Las cubiertas son de teja árabe. En la esquina sudeste se alza, dentro del perímetro de la iglesia, el campanario, carente de vanos salvo en el cuerpo de campanas, que recibe luz por los cuatro lados a través de otras tantas ventanas bíforas sostenidas, en el centro, por una columna compuesta de ladrillo, coronada por un capitel de muleta en piedra blanca que sobresale bastante del plano de los muros. El remate superior está formado por cuatro pináculos angulares y en la cúspide tiene un cono invertido. Los arcos de las bíforas tienen una cornisa moldurada. Los materiales empleados en este edificio son del mismo tipo en los cuatro lados y consisten en su mayor parte en obra de ladrillo de diversa clase: predominan ladrillos de distinto tamaño, dispuestos en hiladas horizontales, verticales o en espina de pez, en alternancia desigual con fragmentos de tejas árabes colocados sobre todo en espina de pez (reconocibles por su ligera curvatura). Estos ladrillos varían notablemente según el tipo de arenisca empleado; los hay de color rojo sangre, otros más rosados y otros aún que adoptan diversas tonalidades de ocre, hasta el amarillento. Los aglomerantes son gruesas capas de mortero de entre uno y dos centímetros de espesor (ver foto flanco norte). El único sector constructivo de composición distinta es el zócalo de cimentación, visible en todo el perímetro hasta una altura de una treintena de centímetros sobre el nivel actual del terreno, salvo en un tramo del flanco norte, próximo a la zona absidal, donde la fábrica de cimentación, en una longitud de un par de metros y una altura de poco más de metro y medio, se distingue por emplear sillares y cantos rodados de material diverso, que incluye piedras claras y pórfidos marrones, todo ello asentado en gruesas capas de mortero. Los tres macizos ábsides del este, donde mejor se puede observar la fragmentación del aparejo, con las variadas disposiciones de los ladrillos y de los cantos sin labrar, no presentan, hecho bastante inusual, vano alguno, al igual que el frente superior del remate de la nave central. Los dos absidiolos laterales están recorridos verticalmente por tres lesenas, incluidas las de unión con el ábside central, enlazadas en lo alto por parejas de arquillos ciegos rampantes de ladrillo, cuatro en cada sector. El alero, apenas volado, está realizado con hiladas horizontales de pequeños ladrillos rojos y grises. En el ábside central las lesenas son seis, incluidas las dos adosadas al remate de la nave, con doce arquillos, de los cuales los dos últimos de los extremos norte y sur quedan comprendidos en el espacio ocupado por los hemiciclos de los absidiolos laterales, casi pegados a las cubiertas. Como único elemento decorativo, en la penúltima lesena de la derecha se han insertado ladrillos dispuestos de modo que crean un dibujo geométrico (ver foto ábside central). También la lesena central del ábside norte, a la altura de los arquillos, presenta una pseudodescomposición espacial formada por ladrillitos colocados transversalmente, intercalados con un ladrillo puesto en vertical (ver foto absidiolo norte). También hacia el este, a la altura del encuentro de la vertiente sur del tejado con el alzado del campanario, sobresale una teja árabe invertida sostenida por un gancho de hierro rizado, quizá con función de canalón. En cuanto a los lados mayores del edificio (ver foto flanco sur), para aligerar la compacidad de los muros, además de la alternancia desigual de hiladas horizontales y en espina de pez de los ladrillos y de otros cantos sin labrar, se han insertado, ritmando los espacios a lo largo de todo el perímetro, dieciséis lesenas (sin contar las cornisas salientes de esquina), realizadas también en su mayor parte en ladrillo, que sobresalen de los muros una decena de centímetros y tienen una anchura variable de veinticinco a treinta centímetros, enlazadas, poco por debajo del arranque de los tejados, por parejas de arquillos ciegos volados realizados con pequeños ladrillos sostenidos por menudas ménsulas de barro cocido sin decoración (solo un pequeño tramo del lado sur está ritmado por tres arquillos en lugar de dos). Otros ejemplos de ritmo longitudinal, realizado mediante lesenas planas enlazadas por arquillos ciegos, se encuentran tanto en el valle del Po (Santa Maria Maggiore en Lomello, iglesia abacial de Santa Giustina en Sezzadio) como en otras regiones [1] . continúa >>> [1] al menos dos edificios románicos de la provincia de Lucca: la pieve de San Gennaro en Capannori, donde el flanco longitudinal norte presenta lesenas unidas en lo alto por tres arquillos ciegos con moldura, edificio asignado cronológicamente a finales del siglo XI-principios del XII, aunque de origen mucho más antiguo (se habla de él por primera vez en 980, pero ya en el siglo IX se conoce la existencia de un edificio religioso), y Santa Margherita de Tassignano, mencionada por primera vez en 899 y reconstruida entre finales del siglo XI y principios del XII: se conservan originales el orden inferior de la fachada y parte de los laterales. En el flanco longitudinal sur las lesenas están enlazadas por parejas de arquillos moldurados. Pero el monumento que más se aproxima por su disposición arquitectónica a la pieve de Cavriana es la iglesia de San Geminiano en Vicofertile (provincia de Parma), donde las lesenas unidas por parejas de arquillos ciegos aparecen no solo en los flancos longitudinales sino también en la fachada, como en Cavriana (los historiadores sitúan la reconstrucción del monumento parmesano en el siglo XII-principios del siglo XIII, sobre un edificio preexistente).
Bruno Balestrini (fotografía), «Pieve di Santa Maria», Románico menor en Italia, Cavriana, Italia. Archivo fotográfico Bruno Balestrini, https://brunobalestrini.org/cita/romanico-minore-00004/. Consultado el [fecha de consulta].