Grandes jardines
Grandi Giardini Italiani es una iniciativa nacida para dar a conocer el patrimonio de jardines privados de Italia. Creemos que no se puede amar y cuidar el medio ambiente si no se conoce la historia de la relación del hombre con la naturaleza en el pasado. Al abrir las verjas de algunas de las propiedades privadas más bellas, que van desde el Véneto hasta Nápoles, ofrecemos la posibilidad de visitar jardines muy distintos entre sí, tanto por su contenido cultural como botánico: cada uno cuenta una parte de la historia de los jardines italianos desde 1500 hasta hoy. Pero el aspecto de mayor interés lo constituyen el amor y el cuidado con que estos propietarios se dedican a su mantenimiento. Algunos jardines pertenecen a la misma familia desde hace más de 400 años; otros son fruto de una pasión nacida con ellos. Grandi Giardini Italiani promueve diversas iniciativas para cultivar y hacer renacer cierta atención por los jardines. Cursos sobre la historia de los jardines italianos, cursos prácticos de jardinería, exposiciones de ilustradores botánicos, conciertos, actividades didácticas para sensibilizar a los niños sobre el tema: todas las actividades tendrán lugar en nuestros jardines, y para más información hemos creado una oficina permanente con ese fin. Visitando nuestros jardines ayudarán a hacer revivir lugares encantados de historia, arte y naturaleza, y podrán descubrir las raíces mismas del amor del hombre por su propia tierra.
VILLA ARVEDI
Villa Arvedi - Conde Arvedo Arvedi
Cuzzano (Verona) - tel.. 045/907045 - fax 045/908766 visitas guiadas con cita previa
El jardín debe su razón de ser a su función de ornamento elegante y sobrio de la Villa Arvedi. Construida en 1650 por el arquitecto y escultor G. B.. Bianchi. Su extraordinario estado de conservación nos permite apreciar la filosofía de los jardines formales italianos. Los setos hábilmente podados forman un dibujo imponente, que conduce la mirada desde la entrada hasta la fachada de la propia villa.
En el jardín elevado situado ante la entrada destacan en el laberinto estatuas de inspiración mitológica. Una gruta sirve de amplio invernadero para guardar los limoneros. Desde 1842 es propiedad de la familia Arvedi, que se dedica con pasión a su conservación.
VILLA DEL BALBIANELLO
Villa del Balbianello
Lenno, Como
Oficina de Propiedades del FAI tel.: 02-4676151 - fax: 02-48193631
Abierto de abril a octubre, todos los días excepto lunes y miércoles
Horario: 10.00-12.30 - 15.30-18.00
El acceso a la villa solo está permitido por el lago, con embarque en Sala Comacina (SS 340, carretera de la orilla occidental del lago de Como). Para más información, diríjanse al número indicado. El primer y el último domingo del mes, durante el período de apertura, se permite también el acceso a pie desde Lenno.
Legado de Guido Monzino, 1988
Edificada por voluntad del cardenal Angelo Maria Durini a finales del siglo XVIII, la Villa del Balbianello se alza en el extremo de un promontorio boscoso que se adentra en el agua desprendiéndose de la orilla occidental del lago de Como y frente al perfil de las montañas de la alta Lombardía y de la Engadina. Una posición no solo sumamente sugestiva, sino que ha contribuido a caracterizar aún más esta lengua de tierra llamada Dosso di Lavedo, desde siempre punto de referencia para la navegación, así como uno de los temas preferidos de los pintores y grabadores de vistas del lago de Como.
Es desde el agua, pues, desde donde mejor se contempla el conjunto de edificios que forman la villa: dos cuerpos cuadrados superpuestos que descansan sobre una base de granito e incorporan en la parte inferior un pequeño cenobio franciscano; una elegante logia de doble frente, expresamente deseada por el cardenal Durini —formada por tres arcadas a lo largo de las cuales trepan, con elegantes volutas, los tallos tentaculares del siempreverde Ficus Repens—; y, naturalmente, el bellísimo jardín. Cerrado entre borduras floridas de azaleas y rododendros, revestido de céspedes delimitados geométricamente por setos de laurel y de boj, el jardín del Balbianello debe su singularidad al hecho de haber sido concebido exclusivamente en función del lago y de sus orillas. Nada debe distraer del espectáculo del agua, salvo algunos grandes árboles —encinas, alcanforeros, magnolios y cipreses— y los grandes plátanos sabiamente podados en forma de candelabro que, alternados con estatuas antiguas y viejas glicinias, marcan el recorrido de los visitantes.
IL BIVIERE
IL BIVIERE
CONTRADA BIVIERE - 96016 LENTINI - (SIRACUSA)
Príncipe Scipione y Maria Carla Borghese
Tel.. 095/ 7831449; Fax: 095/ 7835575
Visitas con cita previa
El jardín de las Case del Biviere, de Scipione y Maria Carla Borghese, es el jardín del Mito. La leyenda nos cuenta que Hércules, hijo de Júpiter, trajo aquí como regalo a Ceres, diosa de las mieses, la piel del León de Nemea, al que había vencido, e hizo surgir aquí un lago que tomó su nombre: Lacunus Erculeus.
El lago, a lo largo de los siglos, cambió de nombre, y los árabes lo llamaron Beverè, abrevadero de rebaños y vivero de peces.
El Archivo de Estado de Palermo conserva el documento original del Edicto del rey Martín que, en 1392 concedió en feudo «Il Biviere di Lentini» a un antepasado por línea materna de don Scipione Borghese, hoy propietario del lugar.
Lo que era un lago rico en fauna y flora lacustres, fue desecado después, en los años treinta, para conjurar la malaria. Abandonada por pescadores y cazadores, la Casa del lago cayó en el abandono, rodeada solo de piedras y polvo. Hoy, gracias al amor y a la pasión por las plantas de quienes la habitan, se ha convertido en un jardín mediterráneo único y singular.
El antiguo puerto, orientado al mediodía, cerrado por grandes bloques tallados por la mano del hombre, se ha convertido en una verde y risueña invitación a la fachada principal de la «Casa del Biviere». Sobre los muelles, restaurados con especial atención y delicadeza, una extraordinaria colección de suculentas, parece formar casi una pasarela de verdor.
El visitante se sumerge en espacios en los que la armonía tiene los colores del naranjo y el perfume del jazmín, y la inspiración consciente de quien, durante siglos, ha amado esta tierra. Palmeras exuberantes, jacarandás azules, la floración soleada de la Parkinsonia, las rosas antiguas que se abrazan a las yucas.
Una Xanthorrea arborea tendida se alza frente a la capilla de San Andrés. Si el tiempo ha tenido alguna vez razón para transcurrir, aquí, entre estos perfumes y colores, encontrará razón para detenerse y dejar disfrutar plenamente de momentos intensos de belleza y tranquilidad. Y aquí Scipione y Maria Carla Borghese los esperan para darles el placer de descubrir este lugar tan singular, perdido entre realidad e historia, como si la diosa Ceres hubiera decidido, todavía hoy, hacer de él su divina morada.
VILLA CICOGNA MOZZONI
Villa Cicogna Mozzoni, Bisuschio (Varese)
Conde Jacopo Cicogna Mozzoni
Tel.0332/471134
Visitas guiadas con cita previa (francés, inglés, alemán)
Nacida como pabellón de caza de la familia Mozzoni en 1463, fue después embellecida y completada en 1559, con frescos de los hermanos Campi de Cremona y de su escuela. En 1476 Galeazzo Maria Sforza, duque de Milán, huésped de la familia, fue salvado de las fauces de un oso por Agostino Mozzoni y su perro. Este acto valeroso valió a la familia favores y fortuna. El jardín fue obra de Ascanio Mozzoni, hombre de gran cultura que trajo de sus viajes ideas para la disposición de su jardín en siete niveles. En 1580 su única hija se casó con Giovan Pietro Cicogna, de cuya descendencia proceden los actuales propietarios. La característica más grata de la villa es su simbiosis con el jardín. Es como si la naturaleza invadiera con sarmientos de vid y guirnaldas de flores el techo pintado al fresco de las logias. Puede admirarse la escalinata de dos tramos con un arroyo en el centro que desciende en línea recta hacia los salones de la villa, y desde los pisos superiores disfrutar de la hermosa vista. El jardín amurallado es un ejemplo de jardín formal a la italiana, con setos de boj, estanques, fuentes y una gruta con singulares juegos de agua. Se pasa luego a un parque más naturalista y romántico subiendo hasta el mirador. Un guía conduce a los apartamentos del piano nobile, decorados con frescos y amueblados con muebles, enseres y cuadros de diversas épocas.
GIARDINO CORSINI AL PRATO
El Giardino Corsini al Prato, Florencia
Princesa Giorgiana Corsini
Tel.. 055/280257-210564 Fax 055/268123
Visitas guiadas
Una ciudad de arte no podía dejar de tener uno de los ejemplos más bellos de jardines renacentistas italianos. El Palazzo Corsini se alza en el centro de Florencia, a poca distancia de la Porta al Prato, y esconde tras sus muros un verdadero paraíso en medio del caos urbano. El palacio, de 1572, obra del arquitecto Bernardo Buontalenti, tenía como complemento decorativo el jardín con sus setos de boj enmarcados en dibujos geométricos. Más tarde, en 1624, el arquitecto Silvani amplió el proyecto añadiéndole la inventiva propia del período barroco. En 1860, siguiendo una moda romántica de la época, los dos bosquetes laterales para la caza con redes se transformaron en arboledas de árboles de tronco alto. Así, como marco de la avenida de estatuas romanas, de los 130 limoneros y de los juegos de boj, hay una barrera de verdor que parece querer proteger la escena del mundo exterior. El teatro de verdor está en fase de restauración. En los tres amplios invernaderos de limoneros se celebra del 7 al 9 de junio la muestra «artigianato e palazzo», un prestigioso escaparate de los proveedores de las llamadas artes menores, desde los herreros hasta los grabadores y los decoradores: representa los oficios que antiguamente permitieron construir y decorar los grandes palacios de antaño. Una curiosidad: 130 limoneros para 130 tortugas, que se mueven por todas partes lentísimamente, perseguidas por una nube de perros de raza principesca y no tan principesca.
PALAZZO FANTINI
Palazzo Fantini, Tredozio (Forlì)
Abg.. Gian Franco Fontaine
Fax 051/330095 o 0546/943926
Visitas guiadas con cita previa
El Palazzo Fantini es el espléndido resultado de una serie de construcciones estratificadas a lo largo de los siglos: la estructura original se remonta al siglo XVII, pero solo a mediados del siglo XVIII el palacio adquirió su fisonomía actual; las decoraciones modernistas son, en cambio, del siglo siguiente, y por iniciativa del actual propietario se han recuperado fielmente las caballerizas, las bodegas y los graneros propios de la antigua hacienda señorial, así como los dos amplios patios.
El parque y el jardín a la italiana han sido desde el siglo XIX motivo de envidia de las cortes de allende los Alpes.
La parte destinada a parque comprende especies o árboles tradicionales del jardín italiano: encinas, castaños de Indias, cedro del Líbano, cedros del Himalaya o del Atlas, acebo, pinus niger, robles, alerces, tilos... que sirven de fondo a las borduras de boj, a los prados, a los nenúfares del estanque, a las begonias, a los arriates con rosas antiguas y borduras de saxífragas o de salvia ornamental llamada «orejas de cordero o de conejo». La parte más alta, en cambio, está estructurada con las características del jardín de rocalla del siglo XIX, con senderos reservados, etc. Una pequeña zona se ha destinado, además, a jardín de hierbas aromáticas.
STORICO GIARDINO GARZONI
Storico Giardino Garzoni, Collodi (PT) via Castello, 1 - 51014 Collodi (PT)
Marquesa Claudia Malaspina Gardi tel.: 0572-429590 - fax: 051-466343
El jardín está abierto todo el año, desde las 9 de la mañana. hasta una hora antes de la puesta del sol. Del 15 de noviembre al 15 de marzo el jardín abre, sábados, domingos, festivos y vísperas de festivos.
El castillo y el jardín, extraordinario ejemplo del gusto y la cultura toscanos del siglo XVIII, se encuentran a 50 km. de Florencia y a 20 de Lucca, sobre una antiquísima calzada que en época romana se llamó Cassia o Clodia.
Los Garzoni eran una poderosa familia originaria de Pescia, de partido gibelino, que tras la muerte de Castruccio había sufrido la confiscación de sus bienes, el destierro y el exilio. Refugiada en Lucca, donde había ascendido a los más altos cargos del Estado, al llegar el momento de construir una villa su antiguo gusto por la provocación y el desafío la había devuelto a este lugar, situado en la antigua frontera entre el Gran Ducado y la República de Lucca. El marqués Romano di Alessandro Garzoni fue probablemente el primer arquitecto del jardín, que en 1652 ya estaba trazado en sus formas actuales. La disposición final y el prodigio de la Palazzina d'estate se deben al genio y al capricho de Ottaviano Diodati.
El jardín, que se abre como un estupendo teatro, con juegos y triunfos de agua y estanques grandes y estrellados, ha suscitado la envidia de príncipes y reyes y puede situarse junto no solo a los grandes jardines italianos, sino a los grandes jardines europeos: Versalles, Fontainebleau, Saint-Cloud, Potsdam, Wilhelmshöhe, con los que expresa los grandes ideales posrenacentistas, las rigurosas estructuras geométricas atemperadas por el verdor, por la húmeda gracia de las flores, por los elementos cómicos, épicos y fantásticos de estatuas, mascarones y fuentes.
El castillo, llamado de las cien ventanas, de una belleza fabulosa y absorta, se ofrece en las plantas nobles, en la habitación que se dice albergó a Napoleón, en la imponente cocina, en la que Collodi, sobrino del administrador de la casa Garzoni, imaginó la historia de Pinocho. En el siglo XVI el jardín Garzoni consistía en una pequeña zona junto al palacio, distribuida en tres niveles de terreno.
En el siglo XVII se realiza el jardín propiamente dicho, separado del edificio. El primer documento que nos permite conocer su disposición es la obra poética de F. Sbarra «Le pompe di Collodi», de 1652, que celebra la grandiosidad del jardín y describe el laberinto, el puente sobre el torrente, las terrazas y el bosque dividido en avenidas paralelas, que todavía existen. En el siglo XVIII se realizan el triunfo de agua, el teatro de verdor, los parterres y los dos estanques circulares de la entrada. A partir de ese momento el jardín no sufre cambios sustanciales, aparte de los muchos cambios de propiedad que provocan un lento deterioro.
VILLA DI GEGGIANO
VILLA DI GEGGIANO
VIA GEGGIANO, 1 - 53010 - PIANELLA (SI)
Dr.. Andrea Boscu Bianchi Bandinelli
Tel.: 0577/356879 – Fax: 0577/357075
Visitas: guiadas con cita previa
Eventos: 20-21-27-28 de mayo de 2000: Visitas de primavera de 10.00 a 13.00 y de 15.00 a 19.00: apertura al público de palacios, jardines, iglesias, teatros, museos repartidos por el territorio de la Toscana, menos conocidos, pero igualmente ricos en historia y encanto (promovidas por la Región de Toscana en colaboración con la Associazione Dimore Storiche Italiane)
A 5 kilómetros de Siena, en la cima de una colina cultivada de viñedos, se encuentra la Villa di Geggiano, propiedad de la familia Bianchi Bandinelli desde 1527; reformada entre 1780 y 1790, constituye, junto con el jardín que la rodea, un conjunto histórico y paisajístico muy poco común.
El jardín, adornado con grupos de cipreses seculares, setos de boj esculpidos y limoneros centenarios en maceta, presenta un característico teatro de verdor, provisto de dos embocaduras de obra de estilo barroco tardío adornadas con estatuas (donde Alfieri, amigo de la familia, recitó algunas de sus tragedias), y un huerto-jardín decorado según el arte topiario, con frutales y un estanque de peces en terraza desde el que se disfruta de un magnífico panorama hacia la ciudad de Siena.
La hermosa avenida arbolada de acceso, formada en un tramo por cipreses y en otro por encinas seculares, entra en el jardín por una de las verjas que interrumpen a intervalos el muro de cerramiento, guarnecido con estatuas de terracota.
La villa, que se remonta al siglo XIII, conserva en su interior una galería de entrada decorada al fresco en 1790 por Ignazio Moder, pintor itinerante tirolés. En otras cinco estancias («Saletta azzurra», «Camera di Vittorio Alfieri», «Salotto verde», «Camera del Cardinale», «Ciarlatorio») se conserva intacto el mobiliario original de estilo «veneciano rústico», cuyos motivos ornamentales están tomados de las Carte di Francia o de las telas Toile de Jouy, también originales, que revisten las paredes. En el interior del edificio, pero con acceso desde el jardín, se encuentra una pequeña capilla consagrada, de excelente factura.
VILLA GRABAU
Villa Grabau via Matraia, 29 - 55010 San Pancrazio (LU)
ND Francesca y NH Federico Grabau tel./fax: 0583-406098
Abierto del 1 de abril al 1 de noviembre todos los días excepto los lunes y los martes por la mañana, de 10.00 a 13.00 / de 15.00 a 19.00. Abierto todo el año para grupos con cita previa. Entrada: L.. 8.000 solo el jardín; L. 10.000 jardín y villa. L. 1000 de descuento para grupos. Entrada gratuita para menores de 12 años acompañados (excepto grupos).
La Villa Grabau está situada en las laderas de las colinas de Lucca, bajo los montes Pizzorne, a unos 7 kilómetros al norte de Lucca. Representa sin duda un admirable ejemplo de arquitectura y decoración del siglo XIX. Su parque de nueve hectáreas es uno de los más interesantes de la comarca de Lucca, tanto por su forma como por la riqueza y rareza de sus especies vegetales. Su historia comienza en el siglo XVI, época en que la poderosa familia Diodati construyó la villa.
El parque, en la zona del «Jardín a la inglesa», estaba entonces formado sin duda por especies autóctonas, que todavía hoy forman amplios bosquetes donde pueden admirarse ejemplares de notables dimensiones de robles comunes (Quercus robur), encinas (Quercus ilex), carpes (Carpinus betulus), tilos (Tilia plathyphyllos), arces campestres y el morrionero, plantas típicas del jardín espontáneo.
Entre las diversas especies merece también una mención la «Michelia figo», conocida como arbusto de los plátanos, y la igualmente rara «Quercus Andleyensis», híbrido estéril creado por el hombre y localizado en la comarca de Lucca solo en este parque. Como testimonio del «Jardín Liberty», que se difundió a comienzos del siglo XX, se observa la presencia de algunas palmeras, entre ellas el majestuoso ejemplar de palmera de abanico de California (Washingtonia filifera) y la palmera datilera de Canarias. Todo ello armoniosamente dispuesto de modo que puedan observarse bien los distintos estilos de jardinería que se han ido sucediendo con el tiempo sin superponerse, creando por el contrario un parque bien proporcionado y espectacular.
En 1868 la propiedad fue adquirida por el rico banquero alemán Rodolfo Schwartze para su esposa Carolina Grabau, y después, por vía sucesoria, pasó a los actuales propietarios, Francesca y Federico Grabau.
De notable interés y elegancia es el teatro de verdor de boj en el lado oeste de la villa: un gracioso escenario para conciertos y representaciones estivales creado hacia mediados del siglo XIX según la moda lanzada por Elisa Baciocchi, hermana de Napoleón Bonaparte. Realizado en boj podado, conserva el escenario, ligeramente elevado respecto al patio de butacas, al que se accede por dos escaleras laterales simétricas de piedra que conducen a los bastidores. En el centro del escenario, un nicho redondo de boj esconde el lugar reservado al «apuntador».
En la zona alta del parque se encuentra el «jardín a la italiana»: se presenta como un jardín aterrazado semioval, animado por el trazado en perspectiva de los altos setos, que forman una especie de biombo de ondas convexas, alternado con estatuas femeninas de mármol blanco. Este jardín es simétrico en casi todos los detalles, desde los magnolios en forma de obelisco del primer nivel hasta las macetas de limoneros del segundo.
Sobre las dos fuentes centrales lucen unos magníficos mascarones de bronce en forma de cabeza grotesca de sátiro, que datan del período del manierismo florentino tardío y se atribuyen a Piero Tacca (1577-1640). Del mismo período es la gran estatua grotesca de piedra que representa una tortuga que sostiene un dragón con cabeza humana y un mascarón en el dorso de cuya boca sale una cola. De notable importancia es el invernadero de limoneros, uno de los mejor conservados de la Toscana, de grandes dimensiones y utilizado todavía hoy para una rara y valiosa colección de 100 plantas en sus antiguas macetas, que se resguardan aquí en invierno.
GIARDINI DELLA LANDRIANA
GIARDINI DELLA LANDRIANA
VIA CAMPO DI CARNE, 51 - 00040 TOR SAN LORENZO- ARDEA (ROMA)
Donna Antonella Galarati Scotti
TEL.. 06/91014140 /68 76333 - 0347/ 3655270/ 0337-743075 - Fax: 06/6872839
La Landriana está abierta al público para visitas guiadas los fines de semana, de abril a octubre. Las visitas tienen lugar de 10.00 a 12.00 y de 15.00 a 18.00. (de 16.00 a 19.00 en julio y agosto). Los grupos pueden reservar cualquier día de la semana.
Los jardines de la Landriana se extienden por más de 10 hectáreas dentro de una gran finca del litoral del Lacio, cerca de Ardea, a 40 kilómetros al sur de Roma. Fue Russell Page quien trazó el primer diseño del lugar. Su huella siguió siendo determinante, aunque la propietaria, Lavinia Taverna, amplió y modificó mucho el jardín a lo largo de los años, introduciendo notables colecciones de plantas: brezos, hortensias, rosas antiguas, hostas, ceanotos y camelias. La característica del jardín es que está dividido en 30 «habitaciones», entre las cuales las más importantes son: el valle de las rosas antiguas con el lago, el jardín de los naranjos, el jardín de los olivos, el paseo blanco, el arriate gris, el prado azul y el estanque español.
Cada estación ofrece su propio encanto: narcisos y tulipanes, cerezos de flor, magnolias, equios y ceanotos en primavera; más tarde las rosas, los geranios, las hostas y los agapantos; plumbagos, daturas, pasifloras e hibiscos en pleno verano; luego, cuando los árboles se visten con los espléndidos colores del otoño, empiezan a florecer las primeras camelias. Los jardines formales, con sus setos meticulosamente podados, conservan en cambio su encanto durante todo el año. La Landriana es un lugar romántico y lleno de gratas sorpresas para quien, amante de la naturaleza, de sus ritmos y de sus silencios, solo desea pasar una hora agradable admirando la belleza exclusiva de plantas raras y comunes que, fundiéndose entre sí, crean una atmósfera de ensueño, hecha de sombras, matices y colores.
En el mes de abril se celebra una feria de jardinería que se ha convertido ya en la cita obligada para encontrar la planta insólita o rara, el libro deseado o un mueble de jardín particular.
VILLA MARIGOLA
Villa Marigola
Viale Biagini - San Terenzio Lerici (La Spezia)
Cassa di Risparmio della Spezia tel: (Sra. Adele Marasi) 0187-773318 - fax: 0187-773595
Abierto todos los días solo con cita previa 9:30 - 12:30/ 15:30-19:00
Villa Marigola, propiedad de la Cassa di Risparmio della Spezia, se alza, medio oculta por un denso bosque de encinas, en la cima de un pequeño promontorio que se adentra en el mar separando las dos ensenadas de Lerici y de San Terenzo. Desde allí arriba la mirada abarca en gran angular una de las vistas más bellas del golfo de los Poetas.
El valor paisajístico se ve reforzado por la singular belleza del propio lugar, a la que contribuyen la compleja orografía, el variado manto vegetal, el perfume del matorral mediterráneo realzado por la brisa marina.
Son estos aspectos los que confieren a Marigola, en el amplio contexto de las más bellas residencias italianas, la tipología de «villa junto al mar», y los que desde hace ya más de dos siglos han atraído a los sucesivos propietarios, huéspedes y visitantes.
El primer edificio, cuya planta original se reconoce bien por el armonioso perfil de la estructura dieciochesca, fue construido en la segunda mitad del siglo XVIII por los marqueses Ollandini como casa de veraneo y daba a la gran terraza que acogía, a la manera ligur, el «jardín de los cítricos». Los jardines de cidros, naranjos, chinottos y limoneros eran la maravilla de los viajeros del «Grand Tour» que recorrían la Riviera. Todo alrededor, la finca agrícola descendía en laderas cultivadas de vides y olivos hasta la playa y el acantilado.
El litoral perteneciente a la villa incluía entonces la «casa blanca», con el pórtico lamido por las olas, último refugio terrenal del poeta inglés Percy Bysshe Shelley, que se alojó aquí con su esposa Mary Godwin en el verano de 1822 y encontró inspiración para los versos:
“......and the scent of winged flowers, and the coolness of the hours of dew, and sweet warmth left by day, were scattered o’er the twinkling bay...”
Fragments, Lines Written in the bay of Lerici,
June 1822
En el curso del siglo XIX, con la difusión de la moda de los jardines a la inglesa, una vasta superficie de la zona verde de Marigola se transformó en parque romántico, recorrido por senderos que se entrecruzan y terminan de improviso en balcones y ventanas naturales abiertos, con la deliberada complacencia del efecto sorpresa, sobre el castillo de Lerici, el bastión de San Terenzo, Portovenere y las islas.
Bajo la influencia de los nuevos propietarios, los marqueses Alli Maccarani en 1836 y el banquero inglés Reginald Jenkin Pearse en 1888, la villa adquirió una nueva vocación cultural e internacional, atestiguada por presencias artísticas y diplomáticas: entre las más ilustres, la emperatriz «Federico» de Alemania, primogénita de la reina Victoria de Inglaterra, y el pintor suizo Arnold Böcklin, máximo exponente del simbolismo europeo.
Valioso testimonio de ello es una zona del parque llamada «jardín de Böcklin», inspirada por el propio artista en los temas poéticos de su pintura: el «bosque sagrado» y el «mito de Pan». En los primeros años del siglo XX Marigola acogió durante largo tiempo al dramaturgo florentino Sem Benelli, que escribió aquí su obra más famosa, «La cena delle beffe». La fisonomía actual de la villa y del jardín se remonta a 1926, cuando la propiedad fue adquirida por el armador de Lerici y senador del Reino Giovanni Bibolini. El arquitecto Franco Oliva, fundador con Ettore Cozzani de la revista «L’Eroica», realizó el proyecto de ampliación del edificio y vertió en él las inquietudes culturales de las primeras décadas del siglo. Al mismo tiempo, en la gran terraza, en lugar del secular jardín de cítricos, se trazaron las sinuosas geometrías del parterre a la italiana.
La herencia artística y cultural de villa Marigola ha sido recogida por la Cassa di Risparmio della Spezia, que desde 1979 se dedica a la puesta en valor de esta joya arquitectónica y ambiental.
LA MORTELLA
La Mortella, Forio, Isla de Ischia (Nápoles)
Lady Walton
Tel.. y Fax 081/986237
Abierto martes, jueves, sábado de 9.00 a 19.00/
Open Tuesdays, Thursdays and Saturdays from 9.00 to 19.00
En 1953 desembarcaron en la isla de Ischia, Nápoles, William y Susana Walton: él, el gran compositor inglés, en busca de un lugar solitario donde componer; ella, joven argentina catapultada desde su Sudamérica natal a una aventura que duraría más allá de la muerte de él, ocurrida en 1983. Mientras él se dedica a su música, Lady Walton vuelve fértil y frondoso lo que el actor sir Laurence Olivier había descrito como una «cantera de piedra». El conocido arquitecto paisajista Russell Page ayudó a realizar este jardín exótico y exuberante. Lo diseñó en forma de L. En opinión de Russell, el tema del jardín, para alguien como William, debía ser la paz y la unidad, la serenidad y el silencio. Mientras el compositor permanecía encerrado en casa, Lady Walton se dedicaba a crear su obra maestra. Se añadieron tres fuentes y una densa pared de palmeras, cícadas, áloes y agaves mexicanos. Maravillosos son los estanques enriquecidos con plantas palustres y el estanque de los nenúfares. Una colección de plantas exóticas ricas en colores y formas originales, muchas nacidas de semillas traídas por Lady Walton desde Argentina. En invierno las camelias iluminan el jardín con sus floraciones y perfumes, de noviembre a mayo. De sus innumerables viajes por el mundo trajeron plantas y semillas. La obra del gran compositor se presenta en un museo, y la fundación se ocupa de ayudar a jóvenes compositores y músicos. La obra de Susana Walton es grandiosa, cuidada con amor y competencia: un jardín obra de arte. Al tratarse de un jardín botánico, he aquí un ejemplo de algunas especies: Acacia baileyana (purpurea), Acanthus, Agave sisalana, Aloe ferox, Aquilegia alpina, Lotus berthelotii, Victoria amazonica, Butia capitata, Calliandra portoricensis, Camellia granthamiana, Delonix regia, Hosta «big daddy», Nymphaea caerulea, Yucca.
OASI DI PORTO
Oasi di Porto - Fiumicino - Roma
Consorzio Oasi di Porto - Secretaría: via Garibaldi, 31 - 00153 Roma tel: 06-5880880 - fax: 06-5880885 (Sra. Anna Galanti)
Abierto del 1 de octubre al 31 de mayo. Visitas guiadas con cita previa en carros tirados por caballos
El Oasi di Porto se encuentra en la desembocadura del Tíber, a pocos kilómetros del centro de Roma. La singularidad del lugar deriva de sus características ambientales, con una fauna y una flora intactas, y de sus referencias históricas y culturales de primera importancia: el Puerto de Trajano. El centro del Oasi es la cuenca artificial, de forma hexagonal, que reproduce la huella del antiguo Puerto de Trajano, construido por voluntad del emperador y conectado con el puerto preexistente de Claudio, para el tráfico y el almacenamiento de las mercancías destinadas a la ciudad de Roma. El lago de Trajano se realizó en los años veinte. Dicho embalse sirve para el riego, mediante un complejo sistema de canalizaciones, de cuatro mil hectáreas de las zonas agrícolas circundantes.
El lago, que tiene una superficie de treinta y tres hectáreas, se alimenta de las aguas del Tíber a través de un canal colector y de una instalación de bombeo específica que regula el flujo de las aguas. Hoy el Oasi, en su conjunto, constituye un lugar de parada para varias especies de aves migratorias acuáticas, tanto de paso (en sus largas travesías entre las regiones mediterráneas y las del norte de Europa, donde anidan —migración primaveral— y viceversa en otoño) como de especies sedentarias.
En particular, entre las numerosas especies se encuentran patos, somormujos, cormoranes, garzas, agachadizas, gaviotas y charranes. Estas aves hallan refugio dentro del Oasi, donde se garantiza y protege la tranquilidad del hábitat. Las diversas y múltiples especies (algunas de ellas reaparecidas hace poco, como la cigüeñuela) pueden observarse (birdwatching) sin interferencia alguna apostándose en el «estanque de las zancudas» y en la «casita de los patos».
El Consorcio organiza visitas guiadas en carros tirados por caballos dos días por semana. En la zona se han identificado hasta hoy 130 especies. El período óptimo para la observación es el final del otoño y el invierno.
Desde el punto de vista paisajístico, el Oasi es también un gran parque con árboles monumentales como el pino piñonero, el plátano, la encina, el tilo, el chopo, el fresno y otros. El área, además de conservar valores ambientales con connotaciones también históricas, adquiere un significado particular por estar inserta en el contexto territorial de la campiña romana. En particular, representa una armoniosa síntesis de aspectos históricos y naturalísticos a las puertas de la capital y sorprendentemente cerca del Aeropuerto Intercontinental de Fiumicino.
VILLA OLIVA – BUONVISI
VILLA OLIVA - BUONVISI
San Pancrazio di Lucca
Tel /Fax 0583/ 406 462
Abierto al público todos los días del 15 de marzo al 5 de noviembre
Durante el período de cierre, solo para grupos con reserva
La villa de Lodovico Buonvisi fue construida hacia 1500 por el famoso escultor y arquitecto Matteo Civitali. Imponente resulta la logia de piedra de Matraia (arenisca con aglomerante silíceo), cuyas columnas son de un solo bloque. Es una de las poquísimas villas de Lucca con logia en dos plantas, y presenta la característica recurrente de los dos salones superpuestos en la parte central, que van de sur a norte.
La familia Buonvisi se extinguió hacia principios del siglo XIX y la propiedad de la villa pasó después a diversas personas: de los Buonvisi a los Montecatini, a los Poniatowsky (el príncipe Carlo Poniatowski está enterrado en la capilla de la villa), a los Rosselmini Gualandi, al cardenal Maffi, al Piccolo Cottolengo y a los Paolozzi. La familia Oliva compró la propiedad a los Paolozzi y llevó a cabo importantes obras de saneamiento y reforma. En el siglo XVII la villa acogió un consistorio promovido por su propietario, el cardenal Francesco Buonvisi, en presencia del papa de entonces, Alejandro VII Chigi Della Rovere, y de los cardenales de la época. Al norte, además del anfiteatro de encinas, hay un «grottesco» con juegos de agua, estatuas y jarrones de mármol.
El parque, al sur de la villa, se desarrolla en tres niveles de terreno; en el nivel central hay un paseo de cipreses que conduce a la verja principal, adornada con mascarones y molduras arquitectónicas. En el mismo nivel se encuentra el estanque llamado «delle cascatelle» (de las pequeñas cascadas), con bajorrelieves y algunas estatuas de terracota. En las cercanías hay una zona llamada Coffee House, con una mesa de piedra, bancos y encinas. En el nivel más alto se encuentran algunos estanques con peces rojos y surtidores, el bosquecillo de encinas, la limonera donde en invierno se guardan las macetas de limoneros que adornan los paseos, la pista de tenis y numerosos árboles que enmarcan los grandes prados.
Hay también una zona con invernaderos de cristal para plantas ornamentales, flores y huerto. En el nivel más bajo había un picadero (bordeado de perales para delimitar los recorridos) y un hortus conclusus. Actualmente hay una plantación de eucaliptos. Hay además una galería de carpes paralela al paseo principal. En el parque de la villa hay muchas plantas bastante raras, como el Ginkgo biloba, el alcanforero, el Olea fragrans, la Feijoa, el Cidrus triptera, cedros del Líbano, Calycanthus, encinas, granados, Crataegus, abetos, etc. Las fuentes más importantes son la «de la sirena», la «de la abundancia» y la «de las pequeñas cascadas», y el «grottesco» frente a la logia, con juegos de agua.
También tres verjas de entrada presentan agradables características arquitectónicas y estatuas de piedra que representan perros. Además del bosquecillo de encinas cercano a la limonera, hay un bosquecillo más allá de la pista de tenis y un abetal más allá del «grottesco». Todo el parque está rodeado por un muro de cerramiento y mide unas 5 hectáreas. De gran valor artístico es también la caballeriza Buonvisi, ligada a una singular leyenda: la apuesta de Buonvisi con el rey de Francia Luis XIV. Buonvisi sostenía que la caballeriza de San Pancrazio era más bella que una famosa sala del palacio de Versalles. Intrigado, el rey envió a uno de sus embajadores para comprobar la veracidad de las palabras de Buonvisi. Este, llegado al lugar, encontró las paredes de la caballeriza enteramente tapizadas de monedas de oro con la imagen del Rey Sol. Así, el embajador, ante tanto esplendor de oro y ante la imagen de su rey, no pudo sino reconocer que Buonvisi había ganado la apuesta.
VILLA PALLAVICINO
Parco Villa Pallavicino, Stresa (Verbania)
Príncipe Domenico Pallavicino
Tel.. 0323/32407 0323/31533
De 9.00 a 18.00 / From 9.00 to 18.00
La villa tomó forma a mediados del siglo XIX por voluntad de Ruggero Borghi (amigo de Manzoni y de Rosmini). Más tarde el nuevo propietario, el duque de Villambrosa, amplió la villa e hizo plantar grupos de árboles entonces casi desconocidos en Italia (Liriodendron tulipifera y secuoyas).
Posteriormente la villa (1862) pasó a los marqueses Pallavicino, que enriquecieron el parque con invernaderos y trazaron los paseos, que hoy tienen una longitud de 7 km. aprox.. También la villa fue completada con decoraciones tanto en el interior como en el exterior, alcanzando su actual aspecto imponente.
El parque tiene unos 150.000 m² aprox.. cuya vegetación, que constituye uno de sus mayores atractivos, está formada principalmente por castaños centenarios, hayas rojas, arces en todas sus variedades, alerces, robles, plátanos, magnolias y majestuosas secuoyas. Capítulo aparte merece el soberbio cedro del Líbano que compone la perspectiva del parque situado frente a la villa.
En el parque viven muchas especies animales, entre ellas llamas, cabras tibetanas, gamos, cebras, canguros y muchas variedades de aves, entre ellas flamencos, cigüeñas y ejemplares de cálaos y loros.
En la zona del estanque nadan ejemplares de otarias.
En los invernaderos se cultivan plantas exóticas y ornamentales; este año se ha abierto al público el «recorrido natural», muy interesante desde el punto de vista didáctico.
Ofrece un interés particular la presencia de estatuas distribuidas en varias zonas del parque. Los arcos cubiertos de rosas, los estanques con fuentes de surtidor completan el parque.
Condiciones de apertura: Entrada al parque zoológico: Via Sempione sud, 4 Horario de apertura al público: de 9 a 18 h (horario ininterrumpido) del 19 de marzo al 30 de octubre.
PALAZZO PATRIZI-CASTEL GIULIANO
PALAZZO PATRIZI, CASTEL GIULIANO
00062 BRACCIANO (ROMA)
Marquesa Umberta Patrizi
Tel.: 06/9987399 – Fax: 06/99802530
Visitas en grupo solo con reserva
Eventos: 20-21 de mayo de 2000: Fiesta de las Rosas
Inmerso en un sugestivo parque centenario al pie de los montes de la Tolfa, se alza Castel Giuliano, antiguo asentamiento etrusco y romano, que pasó a ser propiedad de los Patrizi a partir de 1546.
Largas y esmeradas restauraciones llevadas a cabo por los actuales propietarios, han devuelto a los antiguos edificios y al parque que los rodea un esplendor olvidado desde hacía tiempo.
El parque, que se extiende sobre amplias terrazas de césped que descienden suavemente, es el resultado de una armoniosa fusión entre vegetación intacta e investigación botánica y paisajística, en un sabio juego de tonos y colores: hierbas aromáticas y arbustos en flor quedan dominados por pinos marítimos, robles y cedros del Líbano centenarios, que acentúan el contraste entre la naturaleza espontánea y la concebida por el hombre. Numerosas tumbas etruscas y restos de murallas romanas cubiertos de helechos y líquenes son visibles para el ojo del visitante atento.
Verdadera joya del jardín es la extraordinaria colección de rosas, por las que la marquesa Umberta Patrizi siente desde hace años una auténtica pasión. Castel Giuliano está considerado, en efecto, una de las mayores rosaledas privadas de Italia (cada año, en mayo, se celebra la famosa Fiesta de las Rosas): centenares de rosas antiguas trepan por los viejos muros del castillo suavizando sus formas, mientras otras especies arbustivas llenan grandes espacios junto a las dedaleras, los mirtos y los azules ceanotos.
RIZZARDI – GIARDINO DI POJEGA - NEGRAR DI VALPOLICELLA
VILLA RIZZARDI – GIARDINO DI POJEGA – NEGRAR DI VALPOLICELLA
Condesa Guerrieri Rizzardi - Fax: 045/7210704
En la zona de Valpolicella, conocida y apreciada desde hace siglos por sus vinos, en el centro de su viñedo de Pojega, el conde Antonio Rizzardi encargó en 1783 al arquitecto Luigi Trezza la creación de un jardín que se inspirase lo más posible en los cánones de Polífilo. A él se debe la habilidad de haber sabido conciliar el jardín de la gran tradición italiana, espectacular y formal, con el romántico, haciendo así de Pojega «uno de los últimos jardines diseñados para ser un jardín a la italiana» (G. Masson).
Extendido sobre una superficie de 30.000 metros cuadrados, el jardín se desarrolla en tres niveles distintos y paralelos entre sí; en un apéndice semicircular se ha realizado un teatro de verdor, cuyas gradas, de proporción perfecta, están formadas por setos de boj y de ciprés, mientras que los nichos del anfiteatro, que albergan estatuas que representan diversos personajes mitológicos de la comedia y de la tragedia griegas, se han recortado en el carpe.
Desde el teatro, a través de una columnata de cipreses podados con arte, se entrevén las limoneras que dan a los parterres de boj, pocos escalones por encima del estanque. El nivel superior del jardín alberga en cambio un bosquecillo de carpes, encinas, tejos, arces y palmitos enanos ( Trachycarpus fortunei ), poblado de animales de piedra de Muttoni. Entre los árboles aparece de improviso un encantador templete circular, con una cúpula de verdor creada por los carpes y vanos abiertos al verde entre una estatua y otra.
ABBAZIA DI S. GEROLAMO DELLA CERVARA
LUNGOMARE ROSSETTI – 16034 S. MARGHERITA LIGURE (GE)
Sr.. GianEnrico Mappelli
Tel.: 0185/293139 – Fax: 0185 – 291270
Visitas con reserva el primer y el tercer domingo del mes
Salidas de las visitas guiadas: a las 10.00-11.00-12.00 del 1 de octubre al 15 de abril; a las 17.00-18.00-19.00 del 16 de abril al 30 de septiembre
Posibilidad de realizar visitas guiadas cualquier día de la semana reservando con una antelación mínima de 15 días, en el número gratuito: 800-652 110 (a cargo de la cooperativa Arti & Mestieri, via F. Pozzo, 21/2, Génova – Tel: 010311269 – Fax: 0103622329)
Posibilidad de visita con servicio de restauración, a cargo del Hotel Splendido de Portofino (Tel: 0185/293139)
Situada en una posición estratégica, en la cima de un promontorio rocoso que domina el golfo del Tigullio, nació como monasterio benedictino en 1364; conoció períodos de gloria y de poder, marcados por la presencia de grandes protagonistas de la historia europea, alternados con momentos de abandono y desolación. Acogió a grandes personajes de la historia europea: desde Francesco Petrarca a santa Catalina de Siena, desde Andrea Doria a Francisco I de Valois, que estuvo aquí encerrado como prisionero, a los papas Gregorio XI, Urbano VI y Pío VII, hasta Maximiliano de Austria y Guglielmo Marconi. El conjunto fue adquirido en 1868 por el marqués Durazzo, que revalorizó su valor histórico y monumental recuperando la parte de los jardines. La Cervara presenta hoy el único jardín monumental a la italiana de Liguria, colgado sobre el mar, con una soberbia vista de toda la costa ligur de Levante. En él, setos de boj modelados con ars topiaria, escalonados y en hileras, fuentes del siglo XVI y plantas de gran valor botánico, como el árbol de la pimienta o las raras alcaparras rosas, se alternan con agradables pérgolas de vid o sombreadas por la Bougainvillea. Merecen especial interés la imponente glicina de quinientos años y el cenador (bersò) con pilares cubiertos por el perfumadísimo Rhynchospermum jasminoides. En la parte alta se está terminando el «Orto dei Semplici», con plantas medicinales y aromáticas, que junto con el «Orto delle Esperidi», rico en diversas variedades de cítricos, devolverá la vida a los cultivos benedictinos.
SAN LIBERATO
San Liberato is first and foremost a Romanesque church of simple and melancholy beauty enclosed by an age-old chestnut wood that borders the park. Liquidambar, parrotia, liriodendron, camellias, cinnamomum, bamboo all over the bird’s eye view of ever-changing, volcanic Lake Bracciano, in the surrounding of Rome.
Ten long years of diligent dedication and creative work, a constant dialogue with nature have allowed Donato and Maria Sanminiatelli and, above all, the eye of great landscape architect Russell Page, to give life to a dream and offer it to others. “I do not know a garden that exudes magic like San Liberato”, he said.
Trees and foliage punctuate the great sweeps of lawn shadows, where other gardens are concealed and then revealed. Roses and clematis fondly embracing the olives, cistus and lavender, silvery leaves, grandeur, light and shade, bird song, running deer and profusion of flowers cause all anxiety to be dispelled. San Liberato is a rose garden, or rather, a gallery of roses of all shades, broken in the middle by a stone fountain, the nursery and home of waterlilies and frogs.
One falls instantly and wholeheartedly in love with San Liberato.
The ancients knew this, Page knew it, the owners know it and travellers, the inquisitive pilgrims, lovers, and the many plants that protect its secret, perceive it. Its value lies in having maintained unscathed the spirit and vision of its creator.
“It’s a haven of calm” said someone just the other day or perhaps it was some years ago. Who knows? We can only be certain that it is spring again in San Liberato. Bare magnolias are once again clad in flowers.
Lo que en otro tiempo era una meseta que dominaba el lago de Bracciano, sobre la cual solo se alzaba una iglesia rodeada de campos de cultivo, es hoy un conjunto arquitectónico caracterizado por uno de los jardines botánicos más espectaculares, perfectamente integrado en la naturaleza circundante.
En la vasta extensión del parque, delimitado por un bosque secular de castaños, pueden admirarse árboles majestuosos (arces canadienses, cerezos japoneses, pinsapos, Liquidambar styraciflua, Liriodendron tulipifera, alcanforeros, magnolias exóticas, Metasequoia glyptostroboides, el insólito Pinus montezumae, el magnífico nogal negro), una gran rosaleda con una fuente de piedra llena de nenúfares en el centro y el «Orto dei Semplici», situado junto a la iglesia de San Liberato, que se precia del campanario más antiguo del Lacio; merecen atención también la explanada situada delante de la casa, delimitada por setos de laurel y de encina, el paseo de las magnolias, a cuya sombra crecen bergenias y hostas, y el jardín de la piscina, magnífico en su sencillez.
Es gracias a la laboriosa dedicación y al trabajo creativo del conde Donato Sanminiatelli y de su esposa Maria Odescalchi, y sobre todo a la habilidad del gran arquitecto paisajista Russell Page, que «San Liberato es un jardín que emana magia, que acoge, retiene y enmudece en el esplendor de la quietud a quienquiera que se le acerque».
LA SCARZUOLA
LA SCARZUOLA
05010 Montegabbione - TR
Tel /Fax 0763/ 837463
Abierto todo el año con reserva. Visitas guiadas para grupos
San Francisco de Asís fundó el convento de la Scarzuola en 1218, plantó en él un arbusto de laurel y de rosas e hizo brotar una fuente por la que la gente aún siente gran devoción. Debe su nombre a la abundancia de scarza, planta palustre con la que el Seráfico se construyó una cabaña. Custodia en el ábside de la iglesia un fresco de la primera mitad del siglo XIII, uno de los primeros retratos del santo en levitación.
En 1956 el conjunto conventual fue adquirido y restaurado por el arquitecto Tomaso Buzzi (1900 - 1991), tradicionalmente encuadrado entre los arquitectos milaneses del siglo XX, que proyectó y edificó de 1958 a 1978, junto al convento, su Ciudad Ideal, concebida como máquina teatral.
La ciudad buzziana comprende un conjunto de 7 teatros. Culminación de la representación es la Acrópolis, montaña de edificios que, vacía por dentro y dividida en numerosos compartimentos como un termitero, comprende una apretadísima serie de unidades. Amontonados y superpuestos, montados unos dentro de otros, los arquetipos afloran revelando múltiples perspectivas. Se establece una relación de tipo iniciático entre el convento (ciudad sagrada) y las construcciones del teatro (ciudad profana), sobrecargadas de símbolos y secretos, de referencias y de citas.
El estilo que mejor interpreta su licencia es el neomanierismo, que él identifica en el uso de escaleras y escalerillas en todas las direcciones, el alargamiento de los miembros arquitectónicos, la variedad de modos rústicos, unos cuantos monstruos, desproporciones deliberadas de algunas partes, estatuas vegetales a la manera de Arcimboldo, no sin una referencia a la arquitectura de Caron, amontonamientos de edificios y de monumentos, que llega a un surrealismo, algo laberíntico llevado al exceso, evocador, sinuoso, antropomórfico, geométrico, astronómico, mágico, de sueño de Polífilo.
VILLA TRISSINO MARZOTTO
Giardino Villa Trissino Marzotto, Trissino (Vicenza)
Conde Giannino Marzotto
Fax 045/962090
Visitas guiadas con cita previa
Construido en torno a una ruina romana, sus primeros testimonios datan de 1001. Dispuesto como jardín en el siglo XV, alcanza su definición en el siglo XVIII gracias a la obra de Muttoni, completada por Frigimelica y por el arquitecto Dal Pozzo. Dos villas del siglo XVIII: la superior, de los Trissino de la rama Baston, y la inferior, de los Trissino de la rama real (destruida por un incendio a finales del siglo XVIII, reconstruida en un estilo distinto y después incendiada de nuevo el 13 de junio de 1841). El parque, de unas 20 hectáreas, está dividido en zonas de jardín a la italiana con setos, parterres, terrazas y recorridos adornados con elementos vegetales en forma obligada. El conjunto se caracteriza por zonas boscosas y prados abiertos, con grupos de árboles o ejemplares aislados de gran efecto en el paisaje, que enlazan armoniosamente entre sí los jardines a la italiana que rodean los edificios de las dos villas. Gran parte de los árboles de grandes dimensiones tiene más de doscientos años. Las más de 100 estatuas que decoran el jardín son de Orazio Marinali —o de su escuela— y de Giacomo Cassetti y ayudantes, y se realizaron en la primera mitad del siglo XVIII. La villa superior se caracteriza por un amplio «prado verde» adornado con estatuas y cercado por portadas y muros, sobre los cuales se encuentra la «cavallerizza» (picadero). Desde allí se desciende al largo paseo de los cedros, que concluye con el «parterre» de Muttoni. Delante de la villa inferior (casa quemada) desciende una hermosa escalinata doble que conduce a la gran fuente, de forma octogonal, de unos 1500 m³ de agua, adornada con estatuas. Entre las invenciones más fantasiosas del siglo XVIII véneto figuran las numerosas verjas de hierro forjado presentes en el jardín; se atribuye a Frigimelica la portada de entrada a la villa inferior. Toda la propiedad, abandonada y en ruinas, fue adquirida en 1950 por el conde Giannino Marzotto, que se ocupó de la consolidación, la restauración y el embellecimiento de la villa superior (hoy habitada), de sus dependencias y del parque.
VILLA TRITONE
VILLA TRITONE
Rita y Mariano Pane via Marina Grande, 5 - 80067 SORRENTO (NA)
Tel.: 06/ 68 65 152 - Fax: 06/ 68 73 796
Abierto todo el año, solo grupos con cita previa.
Cortado a pico sobre uno de los más famosos y bellos golfos, en Sorrento, cuyo nombre evoca a las Sirenas encantadoras, hay un jardín protegido por un muro horadado por ventanas bíforas que encierra un mundo de antiguas presencias. Aquí Agripa Póstumo, nieto de Augusto, construyó su espléndida residencia, embelleciéndola con mármoles raros procedentes de las provincias más lejanas del Imperio y coleccionando valiosas obras de arte griegas y egipcias. Ovidio llegó aquí un día acompañando a Julia a un inquietante encuentro. El maremoto que siguió a la erupción del Vesubio en el año 79 d. C. cubrió el lugar primero de agua y luego de olvido hasta la Edad Media.
Tras el largo sueño, sobre las ruinas de la antigua residencia se construyó en el siglo XIII un convento de monjas de clausura. En 1558 los terribles sarracenos hicieron estragos en el lugar y en la virtud de sus moradoras. Algunos años después, el convento, reconstruido por los padres dominicos, se convirtió en lugar de peregrinación para el poeta de la Jerusalén liberada, Torquato Tasso. A finales del siglo XIX el barón calabrés Labonia emprendió la arquitectura del jardín sobre las roches grises, el espolón de toba que lo sostiene.
A comienzos del siglo XX el extravagante William Waldorf Astor añadió senderos como de jardín encantado y una colección de plantas exóticas que no tardaron en aclimatarse. A los restos de la villa romana se adaptaron de maravilla, y todavía hoy armonizan con ellos, palmeras raras, cicadáceas, Nolinas centenarias, monumentales Strelitziae alba y un antiguo ejemplar de Encephalartos. De 1943 a 1945 la casa acogió a Benedetto Croce, que escribió en ella el diario de aquellos años atormentados, titulado Quando l’Italia era tagliata in due.
Desde comienzos de los años setenta los actuales propietarios, Rita y Mariano Pane, custodian con cuidado y amor este patrimonio de arte y de naturaleza.
CASTELLO DI VIGNANELLO
Castello di Vignanello, Viterbo
Donna Claudia Ruspoli
Tel.. 0761/755338
Abierto los domingos y con cita previa/
Open on Sundays and on appointment
En el año 853, cuando Vignanello formaba parte de los Estados Pontificios, los monjes benedictinos edificaron la fortaleza. La primera señora feudal de Vignanello fue Beatrice Farnese, en 1531. En 1536, a la muerte de Beatrice, el papa Pablo III Farnese confirmó la sucesión a su hija Ortensia, casada con Sforza Marescotti. El castillo sufrió una transformación según los esquemas arquitectónicos gibelinos, con diseño de Sangallo. El castillo, en su estado actual, es tal como lo quiso en 1610 Ottavia Orsini, esposa de Marc'Antonio Marescotti e hija de Vicino Orsini, creador del sugestivo jardín de Bomarzo.
En 1704 el castillo toma el nombre de Ruspoli, con la obligación de transmitir el apellido. Hoy en día sigue siendo la residencia de verano de los descendientes de la familia Ruspoli. Este jardín debe considerarse uno de los más bellos parterres existentes en Italia. Aunque fue creado en el siglo XVII, ha conservado hasta hoy su estructura original: el espacio, perfectamente rectangular, está atravesado por cuatro paseos y dividido en doce parterres de boj alineados, escuadrados y compactos. El jardín tiene la nitidez y la perfección de un dibujo geométrico; en el centro del llano reposa un gran estanque cercado por cuatro arcos de balaustradas. Originalmente la salvia y el romero trazaban las líneas geométricas: hoy es el boj el que marca estas geometrías históricas.
La castellana Ottavia dejó una huella indeleble de su amor por este jardín: la inscripción de sus propias iniciales y de las de sus dos hijos, Sforza y Galeazzo, lo que permite fechar con certeza el nacimiento del jardín. La elegancia y la sofisticada belleza reflejan el estilo y la moda del Renacimiento italiano. A pesar de los fuertes cambios de estilo, especialmente hacia finales del siglo XVIII con las «broderies francesas», el jardín se ha mantenido intacto. El Renacimiento del Renacimiento
JARDINES DEL RENACIMIENTO, SU GÉNESIS, SUPERVIVENCIA Y RECUPERACIÓN 1400-2000 El proyecto, que forma parte del programa Raffaello de la Comunidad Europea, toma el nombre «Barcho» de la antigua forma de llamar a los parques de los castillos renacentistas y a sus terrenos circundantes.
El proyecto consiste en restaurar tres jardines renacentistas europeos, con trabajos desde el 1 de marzo hasta el 30 de septiembre de 1999. Los tres participantes son los siguientes:
Chateau d'Ambleville, Ambleville, Francia; Huis Beeckestijn, Velsen-Zuid, Holanda; Castello Ruspoli, Vignanello, Italia.
Juntos, los tres jardines trazan un desarrollo perfecto del jardín renacentista, desde sus orígenes (Castello Ruspoli), y su supervivencia (Huis Beeckesffin) hasta su recuperación en los siglos XIX y XX (Huis Beeckestijn), reflejando así una tradición europea a través del arte del jardín en sus diversos aspectos y formas, siete siglos de historia.
El proyecto «El Renacimiento del Renacimiento» incluye también, para estudiantes europeos, una serie de cursos de formación práctica y teórica que se impartirán en los tres jardines. El objetivo es sensibilizar a los participantes sobre la restauración de los jardines históricos con referencia al período renacentista, y ofrecer una visión más amplia de la conservación y la restauración.
Se organizará un simposio internacional en el Castello Ruspoli de Vignanello sobre los trabajos realizados para el proyecto «Barcho», del 7 al 9 de septiembre, 1999.
Consultores:
Eurotec Consulting, Bruselas
Director del proyecto: Joke van der Aar, Velsen, Holanda
Coordinador científico: Wim Meulerkamp y Theo Wit, Olanda.
Participantes:
Chateau d'Ambleville, Ambleville. Propietaria: Stephanie, marquesa de Villefranche.
Huis Beeckestijn, Velsen-Zuid. Propietario: Ayuntamiento de Velsen.
Castello Ruspoli, Vignanello. Propietarias: Donna Claudia y Donna Giada Ruspoli.