Culantrillo
Descripción
Las frondas ligeras y elegantes de este helecho merecen plenamente la alusión a la cabellera de Venus, diosa de la belleza. Las pequeñas y delicadas hojas cuneiformes, de un hermoso verde tenue, contrastan con el negro brillante de los finísimos tallos que las sostienen.
Cultivo
El culantrillo es, por desgracia, una planta tan bella como difícil de mantener lozana. Como todos los helechos, desea luz difusa y no le gustan los rayos directos del sol. Desea una temperatura constante y elevada; de lo contrario pierde la parte aérea, que solo en condiciones óptimas volverá a brotar en primavera. Para intentar reproducir sus condiciones de vida originarias es necesario garantizar a los rizomas un sustrato rico en turba. Prefiere una maceta de pequeñas dimensiones; en primavera se efectuará el trasplante sin romper el cepellón. Los riegos deberán ser abundantes en verano, más limitados durante el período de reposo invernal, y deberán tender a mantener la tierra fresca. Las pulverizaciones sobre el follaje, siempre bien recibidas, se vuelven indispensables en ambientes con un bajo grado de humedad. Conviene dar a las matas un poco de abono una vez al mes.
Multiplicación
El Adiantum capillus Veneris se reproduce mediante la división de las matas, que puede efectuarse, en su caso, en primavera en el momento del trasplante.