Papiro
Descripción
Los tallos largos y delgados, en cuyo extremo se abre el ligero penacho de las hojas lineares, dan a estas plantas un porte especialmente elegante.
Cultivo
Al aire libre, los papiros prefieren la semisombra, y en casa deben colocarse al resguardo de los rayos del sol. Aman una temperatura elevada, superior a los 20°, y temen el frío. Al papiro le gusta una maceta pequeña cuyo sustrato, de tipo universal, debe mantenerse siempre empapado de agua. No basta con que la tierra esté húmeda: hay que sumergir la maceta unos centímetros en un recipiente lleno de agua. Si las hojas se secan, deben cortarse por la base; también en caso de sufrimiento general de las plantas, una poda enérgica podrá devolver el vigor a las matas.
Multiplicación
La reproducción de los papiros se realiza fácilmente tanto por división de las matas como por esquejes de hojas (provistos de una pequeña porción de tallo) que se ponen a enraizar en agua.