Schefflera
Descripción
La Schefflera se presenta como un pequeño arbusto de tallos leñosos pero blandos, que tienden a doblarse y a veces deben sostenerse con tutores, y de hermosas hojas ovaladas verticiladas, es decir, reunidas en grupos que se desarrollan a partir del mismo nudo. Las hojas, brillantes, pueden ser de color verde liso o variegado, y les gusta que se mantengan limpias. El aspecto general de la planta transmite ligereza: el follaje, aunque abundante, nunca resulta pesado ni sombrío.
Cultivo
La gran adaptabilidad a las más diversas condiciones de vida es característica de la Schefflera, planta resistente y fácil de cultivar que agradece una buena luz y le gusta estar al aire libre en los meses cálidos, aunque al resguardo de los rayos del sol. Originaria de países cálidos, la planta no soporta las bajas temperaturas: es necesario que el termómetro no baje nunca de los 10°. La Schefflera prefiere un terreno mullido y agradece riegos moderados y regulares; tolera sin resentirse eventuales periodos de sequía, pero sus raíces temen decididamente los encharcamientos. En el periodo vegetativo esta planta agradece un abonado mensual.
Multiplicación
La reproducción se realiza por esqueje, que debe hacerse a comienzos de la primavera, en abril; la Schefflera también puede propagarse por acodo aéreo, este sistema debe practicarse a comienzos del verano y el tiempo de enraizamiento varía entre dos y tres meses. Por lo general, estas prácticas de reproducción se reservan a los especialistas, pero pueden intentarse de todos modos con cierta probabilidad de éxito.