Violeta africana
Descripción
Sobre el verde intenso de las hojas aterciopeladas y acorazonadas, dispuestas en roseta, destacan las pequeñas flores azules, rosas o blancas, de flor sencilla o doble.
Cultivo
Si encuentra el ambiente adecuado, la violeta africana puede permanecer en flor buena parte del año. La exposición debe garantizar una luz excelente, pero no el sol. En verano las plantas pueden sacarse al aire libre, a la sombra, en una zona resguardada del viento y de las tormentas. La temperatura ambiente debe ser templada y no bajar de los 18°. El sustrato ideal está formado por tierra universal aligerada con arena. Las violetas africanas prefieren macetas de pequeñas dimensiones. Se aconsejan riegos muy moderados en invierno y más abundantes durante el periodo vegetativo, de modo que la tierra se mantenga húmeda pero no empapada de agua. Un buen drenaje de las macetas es muy importante. Al regar las matas, siempre con agua a temperatura ambiente, hay que procurar no mojar el haz de las hojas, que es aterciopelado y delicado: lo ideal es poner un poco de agua en el platillo. En cuanto al abonado, basta con aplicarlo aproximadamente una vez al mes.
Multiplicación
El método de reproducción más difundido es el esqueje de hoja puesto a enraizar en agua o en arena mantenida húmeda.