Angélica
Una de las causas más comunes de la impotencia, o, o, mejor dicho, de una cierta disminución del deseo, è, es casi siempre, el estrés, el cansancio o la falta de energía.
En estos casos es necesario dar un impulso a todo el organismo para recuperar esa carga vital que implica toda una serie de reacciones físicas y psíquicas capaces de restablecer el entusiasmo, la iniciativa y la pasión.
LA ANGÉLICA, o Angelica Archangelica Ombrellifera, llamada también Hierba de los Ángeles, es un remedio soberano contra todas las formas de cansancio general y de estrés.
Es un potente tónico nervioso y devuelve la elasticidad a las arterias. Está especialmente indicada para las personas maduras, a las que devuelve elasticidad y juventud.
Al no ser tóxica, no tiene contraindicaciones particulares y puede usarse con tranquilidad, ya que posee además propiedades digestivas, antiespasmódicas, y diuréticas, y por tanto favorece una mejora general del estado de salud.
Varias son las posibilidades de empleo de esta hierba milagrosa, ya sea usada como simple infusión que se toma después de las comidas, ya sea elaborada en recetas particulares más específicas, destinadas a favorecer las potencialidades amatorias. Excelente, por ejemplo, el «Vino tónico», que se prepara dejando macerar durante una semana, en un litro de buen vino tinto, 30 gramos de raíz de angélica y 20 gramos de raíz de genciana.
Este vino, bebido en la dosis de una copa de marsala al principio de la comida, confiere vigor y favorece una buena digestión.
Se cuenta que Annibal Camoux, que murió a los 120 años en 1759, masticaba continuamente raíz de angélica.
Está indicada además para las mujeres que sufren trastornos del aparato genital o que muestran escaso entusiasmo amoroso.
Muy agradable al gusto y, por tanto, apreciado por las señoras es el Licor de Angélica, que se prepara con:
Tallos verdes de angélica 45 gramos
Aguardiente 1 litro y 250 cc.
Agua 750 cc.
Azúcar 1 kg.
Dejar macerar durante cuatro días en el aguardiente los tallos cortados en trozos pequeños. Añadir el azúcar y el agua y dejar macerar durante una semana. Filtrar y conservar tapado.