Orégano
Muy usado en la cocina,, sobre todo en la cocina mediterránea,, el orégano constituye un excelente remedio contra la frigidez y la impotencia, cuando estos trastornos derivan de afecciones nerviosas o de trastornos ligados al hígado y al aparato digestivo.
Una digestión lenta e imperfecta puede provocar alteraciones de la conducta o hipocondría que influyen en la esfera emocional en perjuicio de todas las funciones del aparato sexual.
En estos casos,, que se manifiestan también con inapetencia y atonía gástrica e intestinal,, con aerofagia e hinchazón del vientre,, es excelente la siguiente receta:
Dejar macerar durante ocho días en un litro de vodka un puñado de sumidades floridas de orégano.. Filtrar cuidadosamente con un paño fino y verter dos dedos en un vaso de refresco lleno de zumo de tomate,, para tomar como aperitivo.
El orégano puede además usarse,, combinado con otras hierbas,, para preparar un excelente «baño afrodisíaco», que predispone a un feliz encuentro amoroso.
He aquí la receta:
Dejar en infusión durante 12 horas en un barreño de agua hirviendo:
Nuez moscada molida 50 g
Romero 50 g
Salvia 50 g
Orégano 50 g
Menta 50 g
Flores de manzanilla 50 g
Pasadas 12 horas, añadir:
Tintura de enebro 100 g
Tintura de eugenia 100 g
Añadir al agua de un baño completo y permanecer sumergido durante un cuarto de hora aproximadamente.
Estas dosis pueden también duplicarse si la bañera es muy grande o para acelerar el efecto que se desea obtener.