Verbena
La verbena o Andropogron citratus pertenece a esa categoría de hierbas que entran en cualquier receta mágica para atraer el amor.
Combate eficazmente la impotencia y la frigidez gracias a sus propiedades curativas en todas las formas de distonía neurovegetativa, ya que es un regulador del sistema vagosimpático.
Funciona muy bien en las personas que presentan desequilibrios emocionales derivados de una circulación energética imperfecta, lo que las sitúa en la categoría de los hipocondríacos. Estas personas están sujetas a bruscos cambios de humor derivados de una caída de las energías físicas, y ello les causa desánimo también en el plano emocional y psíquico.
La verbena combate eficazmente precisamente estas manifestaciones, que a veces rozan la neurastenia, e induce en el individuo una sensación de serenidad, de optimismo y de mayor disposición hacia la vida.
Su preparación es sencilla:
Poner a macerar en un litro de vino blanco un puñado de flores de verbena desmenuzadas. Dejar reposar durante 8/10 días, agitando a menudo la botella. Filtrar y beber en copitas después de las comidas principales.
También en forma de esencia la verbena constituye un excelente vehículo de atracción y de encanto. En efecto, su perfume es sumamente agradable, sosegador y cautivador. Quien huele a verbena desprende un fuerte magnetismo que suscita simpatía e interés a primera vista.