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Bruno Balestrini/ Botánica/ Hierbas del amor/ Jengibre
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Hierbas del amor

Jengibre

El jengibre, o Zingiber officiale es una de las especias más apreciadas desde la Antigüedad hasta la Edad Media.

Es el símbolo del temperamento brillante, de la reacción picante y maliciosa ante cualquier estímulo, de la respuesta inmediata a las provocaciones.

Simboliza también el encanto, la coquetería, la iniciativa. Es el remedio soberano para quien quiere llegar pronto a su objetivo y obtener de ello el máximo placer.

Se dice que en Senegal las mujeres utilizan el tubérculo del jengibre para hacerse con él cinturones con el fin de despertar los sentidos adormecidos de sus esposos.

Se usa mucho en la preparación de dulces, salsas y bebidas y constituye uno de los ingredientes básicos de la cocina afrodisíaca; pero la más excitante de sus aplicaciones es el masaje, que se practican mutuamente los dos miembros de la pareja con un aceite especial, preparado como sigue:

En una copita de aceite de oliva, mezclar una punta de cucharilla de cada una de las siguientes sustancias: jengibre, clavo, salvia, tomillo y hojas de nogal.

Esta mezcla, cuya receta procede del antiguo Egipto, deberá extenderse, con un hábil masaje, a lo largo de la columna vertebral, desde el cóccix hasta las vértebras cervicales. Deberá ser un masaje lento y profundo que no dejará de suscitar, además de una sensación de gran serenidad, reacciones eróticas imprevisibles, profundas, prolongadas y nuevas que llevarán a una completa satisfacción de los sentidos.

Se aconseja realizar el masaje recíprocamente, en una habitación acogedora, con luz tenue y, a ser posible, con música de fondo.

Los efectos serán increíbles.

Este texto ha sido traducido del original italiano con la ayuda de la inteligencia artificial (Claude). Leer la versión italiana.