Calcita y mottramita
Calcita
La calcita forma cristales de formas muy diferentes entre sí: romboédricas, prismáticas, tabulares, etc. No faltan, además, los casos en que se presentan como agregados granulares, laminares, paralelos o columnares. A menudo incolora o blanquecina, la calcita puede formar también cristales de varios colores: rosados, amarillos, pardos o verdes. Tiene un brillo de vítreo a perlado, con cristales semiduros, ligeros, solubles en ácido clorhídrico en frío.
La calcita tiene una formación típicamente sedimentaria, de formación química u orgánica. A veces puede tener también origen metamórfico o en filones hidrotermales y raramente magmático.
Se utiliza en la industria química, metalúrgica, en la construcción y en la escultura.
Mottramita
La mottramita, muy parecida a la descloizita, forma cristales piramidales, tabulares o prismáticos y, en otros casos, costras y masas compactas con estructuras fibrosas y superficies botrioidales. El color varía del rojo anaranjado al negro pardo, pero también puede ser de tonalidad verde.
Es sensible a la acción de los ácidos y es fácilmente soluble. Su formación tiene lugar en las zonas de oxidación del plomo, el cinc y el cobre.
El uso más común de estos minerales está relacionado con la extracción del vanadio.