David
En los mismos años de las invenciones mitológicas y de la provechosa protección del cardenal Scipione Borghese, el joven Bernini talló esta dinámica figura de joven guerrero-pastor, y tampoco en este personaje bíblico se apartó en absoluto de la problemática que informaba las fábulas ovidianas. Casi como para subrayar con mayor vigor su apasionada participación en la renovación programática de las formas plásticas, en abierta polémica con la herencia renacentista, tanto miguelangelesca como manierista, quiso dar al rostro del joven héroe sus propios rasgos, en una pose violenta, pero no retórica. La dolorosa torsión del héroe, en el punto culminante de la acción dramática (¡qué distinto de los efebos de Donatello y de Verrocchio, serenos en la victoria!), marca el nuevo canon de la estatua barroca, vigente e imitado prácticamente hasta los años de Canova.
Bruno Balestrini (fotografía), «David», obra de Bernini Gian Lorenzo, Escultura barroca, Roma, Galleria Borghese. Archivo fotográfico Bruno Balestrini, https://brunobalestrini.org/cita/sch00006/. Consultado el [fecha de consulta].