La edad de oro
Los mismos fermentos sentimentales y antinaturalistas habían estimulado de diverso modo el encendido lumínico de los scapigliati milaneses, con los que Rosso enlazaba. Si en la Portera, ingeniosa mujer del pueblo de Porta Vercellina, el corte de los planos netos y decididos, el esbozo vigoroso pero sumario de las superficies, precisan el ámbito cultural del que partía Rosso, ya en el grupo familiar de algunos años después la suavidad sutil e inquietante de los tránsitos de luz y la fulgurante esencialidad expresiva señalan la plena madurez del maestro. El golpe seguro del pulgar dispone la luz en una movilidad tan fugaz como dinámica, secundada por la fluidez dúctil de la cera (esta será la materia rossiana por excelencia: el bronce mortificará siempre un poco sus imágenes).
Bruno Balestrini (fotografía), «La edad de oro», obra de Rosso Medardo, Escultura moderna, Roma, Galleria Nazionale d'Arte Moderna. Archivo fotográfico Bruno Balestrini, https://brunobalestrini.org/cita/sch00271/. Consultado el [fecha de consulta].