Jeremías
El «realismo integral» de Donatello, que funde los diversos valores históricos, morales y sentimentales de un tema en la más concreta representación de un personaje o de un acontecimiento revividos en su actualidad, encuentra plena expresión en la serie de «Profetas» esculpidos a lo largo de varios años para el campanario. Ya no imágenes evocadoras, sino personajes antiguos solo en sentido espiritual, por la dolorosa conciencia que los aísla, hombres como los demás, del presente en que viven. Un coherente planteamiento de realismo humanístico rige toda la imagen del Profeta: así como la relación entre cuerpo y paño no sigue la norma de la armonía clásica, ni las cifras quebradas o melódicas del dinamismo gótico, sino el libre curso de una actitud natural, así el rostro no tiene la terribilità emblemática de los caracteres medievales, ni calca la tipología de los retratos romanos, sino que individualiza, en una síntesis de nobleza psicológica y de verdad fisonómica, una eterna condición humana.
Bruno Balestrini (fotografía), «Jeremías», obra de Donatello, Escultura renacentista, Florencia, Museo dell'Opera del Duomo. Archivo fotográfico Bruno Balestrini, https://brunobalestrini.org/cita/sch00015/. Consultado el [fecha de consulta].