Púlpito
Descartando las tímidas incursiones intimistas de otros relieves, o la animación de las palpitantes escenas de bestias en lucha, los herederos de la tradición «comacina» eligen en esta obra de capital empeño la fijeza de figuraciones a modo de esfinge, redimiendo en la aristocrática frialdad cuanto hay de popular en el material iconográfico. Su supremo esfuerzo de sublimación cierra, sin embargo, al mismo tiempo, en el umbral del siglo XII, su andadura artística: la escultura románica, de Wiligelmo en adelante, seguirá un camino opuesto, humanizando progresivamente el lenguaje.
Bruno Balestrini (fotografía), «Púlpito», obra de Anonimo, Escultura románica, San Giulio d'Orta, Iglesia parroquial. Archivo fotográfico Bruno Balestrini, https://brunobalestrini.org/cita/sch00458/. Consultado el [fecha de consulta].