Nidularium
Descripción
Las hojas de los nidularium, alargadas, consistentes y brillantes, forman tupidas rosetas en cuyo centro cambian totalmente de color, adquiriendo tonalidades vivísimas; rojo, rosa y púrpura.
Cultivo
Los nidularium prefieren la sombra; los rayos del sol, en efecto, provocan quemaduras en las hojas. Estas plantas no tienen exigencias particulares de temperatura y toleran que el termómetro baje hasta los 10°. El sustrato debe ser esponjoso, con presencia de turba, y debe mantenerse húmedo. Para garantizar a la planta la humedad adecuada convendrá verter una cucharadita de agua en el centro de la roseta. Hay que cuidar especialmente el drenaje para evitar la podredumbre del cuello, que constituye una de las causas más frecuentes de muerte de los ejemplares. Los nidularium prefieren macetas de dimensiones reducidas. Basta con abonar una vez al mes.
Multiplicación
Los nidularium se reproducen separando los posibles hijuelos que se forman junto a la planta madre.