Hinojo marino
Crithmum maritimum
Descripción
Esta herbácea perenne de raíz rizomatosa, de gruesos tallos carnosos, ramificados y postrados que le confieren el aspecto de una planta suculenta, está muy difundida en los litorales de casi toda Europa, de Asia y de América del Norte. El crítamo, conocido también con otros nombres, recibe el de «hierba de san Pedro» y de «hinojo marino»; con el hinojo tiene en común la pertenencia a la vasta familia de las umbelíferas. Por su alto valor decorativo, además de por sus propiedades aromáticas, el crítamo es una planta perfecta para jardines situados en localidades costeras.
Hojas
Las hojas del crítamo, alternas, glabras, coriáceas y de la típica tonalidad glauca, entre el gris y el verde, son muy parecidas en apariencia a las de las plantas suculentas y forman mullidos cojines ricos en vegetación.
Flores
Las umbelas compuestas de pequeñas flores de color amarillo verdoso aparecen en verano, entre julio y septiembre
Exposición
La posición predilecta del crítamo marítimo es la soleada.
Reproducción
La multiplicación puede hacerse por división de matas, que se efectúa en primavera; por siembra en mantillo ligero, o por esquejes apicales. Este último método es el que tiene menos probabilidades de éxito, ya que los esquejes son fácilmente atacados por micosis.
Crecimiento
El cultivo del crítamo no presenta especiales dificultades.
Recolección
Los brotes de color verde claro deben recogerse antes de la floración, porque después se vuelven amargos y dejan de ser agradables.
Conservación
Las hojas más jóvenes, después de lavarlas y secarlas, se conservan en vinagre de vino, que se cambia al cabo de dos semanas por otro vinagre, de modo que las hojas cedan al primer líquido de la salmuera el eventual exceso de amargor.
Propiedades
EN LA COCINA: Los encurtidos de crítamo conservan plenamente el aroma marino; y su sabor evoca así, en la estación fría, el sol y el aire del verano.
Salud
Antiguamente el crítamo se aconsejaba para favorecer la digestión y ayudar a curar los cálculos renales.
Curiosidades
Las hojas carnosas y coriáceas del crítamo, cubiertas por una película que limita la pérdida de agua, semejantes por tanto a las de las plantas que viven en las zonas desérticas, muestran la capacidad de adaptación de las plantas: en efecto, el aire salobre tendería a absorber el agua de las hojas de las plantas si estas no hubieran ideado este eficaz sistema de defensa.