Rúcula
Eruca sativa
Descripción
La rúcula es una herbácea anual rústica que, por el sabor picante y agradable de sus hojas, es excelente para añadir a las ensaladas o a las verduras cocidas, que se vuelven así más sabrosas y también más digeribles.
Hojas
Las hojas de esta hierba están dispuestas de forma alterna a lo largo del tallo y tienen forma oblonga de lanza; las superiores son más estrechas que las inferiores. Tienen un olor característico y un sabor decididamente acídulo que, más suave en primavera, se intensifica luego con el avance de las estaciones. Las hojas de la acedera contienen vitaminas, en particular vitamina C, y sales minerales. Las hojas de la rúcula, de forma lanceolada, son de color verde pálido y parten de tallos glabros y muy ramificados; las situadas en la base de la mata están profundamente recortadas.
Flores
Las diminutas flores de esta herbácea están formadas por cuatro pétalos, por lo general blancos o de color pajizo, y se elevan sobre tallos finos.
Cultivo
El ciclo vegetativo de esta hierba es muy breve: desde el momento de la siembra, que se hace en primavera directamente en plena tierra, hasta que se completa el ciclo vital transcurren a menudo solo unas pocas semanas.
Exposición
La rúcula crece bien tanto a pleno sol como a media sombra, con tal de que esté al abrigo de los vientos. En condiciones climáticas ideales las plantas a veces mantienen la vegetación incluso en invierno.
Propiedades
EN LA COCINA: La rúcula se usa cruda, añadida a las ensaladas; y, apenas hervida, se añade a la pasta, al arroz, a los huevos duros, a los rellenos de carne y a las sopas de verdura.
Salud
Esta hierba, rica en vitamina C, presenta valiosas propiedades antiescorbúticas; además, estimula el apetito, favorece la digestión, resulta beneficiosa para el hígado y combate la presencia de gases en el intestino. Un puñado de hojas de rúcula, una pizca de hojas de menta y unas pocas sumidades floridas de ajedrea, puestos en infusión en una taza de agua hirviendo, proporcionan una bebida tonificante y sedante.
Curiosidades
La Diplotaxis, es decir, la rúcula silvestre perenne, de la que existen diversas variedades, es otra crucífera que merece cultivarse en el arriate de las aromáticas. Sus hojas, que desprenden un olor penetrante, tienen el mismo sabor que las de la rúcula y se emplean también en muchas recetas. Para mantener la mata de rúcula silvestre con un aspecto compacto es importante despuntarla con regularidad y, sobre todo, impedir su floración cortando los largos tallos florales antes de que florezcan.