Sempervivum Tectorum L.
Descripción
especie extremadamente variable, se caracteriza por rosetas acaules de 3 a 15 cm de diámetro, con hojas de hasta 6-8 cm de largo, normalmente verdes en la base y de color pardo rojizo en el ápice, todas con densos dientecillos rígidos. Las flores se desarrollan sobre tallos de hasta medio metro de altura y su color varía del blanco rosado al rosa. La roseta de la que se desarrolla el tallo florífero muere después de la floración, como en las agaves.
Cultivo
excelentes para el jardín de rocalla, prefieren suelos muy pobres y pueden sobrevivir durante el invierno incluso a temperaturas de muchos grados bajo cero. Sufren con el calor estival de las llanuras, unido a una fuerte humedad ambiental. No requieren cuidados de ningún tipo; al contrario, demasiados abonados y riegos pueden agigantar estas rústicas plantas, pero las vuelven débiles y propensas a las podredumbres. La reproducción se realiza normalmente por vía vegetativa, cortando los numerosos estolones que nacen junto a la roseta principal. Las semillas, de consistencia pulverulenta, se utilizan para producir híbridos particulares. La tradición popular las considera plantas contra los rayos: por este motivo, en la montaña se cultivaban sobre los tejados de las majadas (refugios para el ganado y para la elaboración artesanal del queso).