El Arno
La precisa función ornamental de gran parte de la escultura manierista explica, sobre todo en el ambiente culto y sofisticado de la Florencia medicea, el vago sabor arqueológico y el endeble clasicismo epidérmico de la plástica de Ammannati, sobre todo en la estatuaria de destino público. La pedantería erudita, ya no justificada por el entusiasmo humanista, lo lleva a dibujar su río según el modelo de las divinidades romanas, disponiéndolo con deliberada sencillez, sin buscar los polivalentes planos de visión que en el curso de pocas décadas habrían de constituir el objetivo más estimulante de los nuevos artistas, para quienes la herencia renacentista y la lección miguelangelesca adquirirían un valor históricamente bien definido: y, por tanto, con un margen mucho más amplio para una interpretación desprejuiciada, que tuviera más en cuenta otras experiencias culturales.
Bruno Balestrini (fotografía), «El Arno», obra de Ammannati Bartolomeo, Escultura barroca, Florencia, Giardino di Boboli. Archivo fotográfico Bruno Balestrini, https://brunobalestrini.org/cita/sch00296/. Consultado el [fecha de consulta].