La beata Ludovica Albertoni
Con el paso de los años, el ímpetu teatral que había guiado la puesta en escena de tantas obras berninianas y había tenido su cumbre en la santa Teresa y en la Cátedra de San Pedro fue decayendo lentamente, y el artista, siempre en la cúspide de la fama pero ya alejado de los fastos cortesanos, recobró casi inesperadamente la apasionada y móvil sensibilidad de picapedrero que le había guiado la mano cuando desbastaba las fábulas ovidianas. Ya en el ángel que sostiene la cartela de la Pasión, en el Ponte Sant'Angelo, el hecho puramente escultórico había recuperado un claro predominio sobre los motivos escenográficos y ahora, al disponerse, casi octogenario, a evocar la muerte de una joven, Bernini redescubre el pathos de las Metamorfosis y la delicada dulzura de la Dafne.
Bruno Balestrini (fotografía), «La beata Ludovica Albertoni», obra de Bernini Gian Lorenzo, Escultura barroca, Roma, San Francesco a Ripa. Archivo fotográfico Bruno Balestrini, https://brunobalestrini.org/cita/sch00360/. Consultado el [fecha de consulta].