Monumento fúnebre de Gian Giacomo de' Medici
El temperamento inquieto y el carácter duro, altivo y vengativo no impidieron a Leoni cultivar relaciones de amistad con los personajes más destacados de su tiempo y ganarse los favores de la corte imperial, para la que realizó muchas obras, ayudado por su hijo Pompeo, que se ocupó de su instalación en Madrid. Parece que el encargo del monumento Medici le llegó por designación del propio Miguel Ángel, que habría proporcionado indicaciones, si no propiamente dibujos, para la estructura arquitectónica, que en efecto resulta de gran dignidad estilística. En las esculturas, en cambio, sobre todo en las figuras alegóricas de la Paz y de la Virtud Guerrera, afloran de modo evidente las cualidades propias de Leoni, más orfebre que escultor, especialmente en el extenuado acabado del modelado; con todo, los valores más propiamente plásticos encuentran aún una expresión digna y válida.
Bruno Balestrini (fotografía), «Monumento fúnebre de Gian Giacomo de' Medici», obra de Leoni Leone, Escultura barroca, Milán, Catedral. Archivo fotográfico Bruno Balestrini, https://brunobalestrini.org/cita/sch00313/. Consultado el [fecha de consulta].