Plutón y Proserpina
Proporcionar el equivalente plástico del relato poético, no en términos alusivos, sino como representación inmediata del acontecimiento, significa resolver el problema de la relación dinámica de los personajes con el espacio y ofrecer todos los asideros para una perfecta verosimilitud. Si la compleja articulación de las figuras vivifica con fuerza la ideal caja cúbica de la escena representada, del escenario imaginario sobre el que gesticulan los protagonistas, la prodigiosa pericia técnica que ya había asombrado a toda Roma con la primera revelación del enfant prodige alcanza una factura ilusionista que no había tenido igual ni siquiera en la producción de los más hábiles escultores alejandrinos. El cincel persigue la luz en las más sutiles vibraciones de la epidermis, marca su dúctil elasticidad; busca en el modelado las pulsaciones de la vida, con sensual excitación.
Bruno Balestrini (fotografía), «Plutón y Proserpina», obra de Bernini Gian Lorenzo, Escultura barroca, Roma, Galleria Borghese. Archivo fotográfico Bruno Balestrini, https://brunobalestrini.org/cita/sch00002/. Consultado el [fecha de consulta].