Niño judío
Las formas, más que sumergidas, se enlazan con el espacio, en sentido cósmico, sin límites posibles, según un dinamismo que no es explicable, sino solo intuible por analogía con la viva y misteriosa movilidad del espíritu; y tal continuidad dinámica forma-espacio-vida solo puede expresarse adecuadamente mediante la luz. La luz entendida no como elemento mecánico de descubrimiento, puro accesorio que sirve para desvelar una imagen ya definida y concluida en sí misma, sino como elemento mismo y fundamental de la visión poética. Por tanto, en las intenciones del escultor, una luz guiada, preestablecida, que él mismo intentaba documentar minuciosamente en pacientes tomas fotográficas que constituyen un material de investigación y de estudio insustituible para leer sus obras.
Bruno Balestrini (fotografía), «Niño judío», obra de Rosso Medardo, Escultura moderna, Roma, Galleria Nazionale d'Arte Moderna. Archivo fotográfico Bruno Balestrini, https://brunobalestrini.org/cita/sch00273/. Consultado el [fecha de consulta].