Bailarina sentada
Junto a los jinetes y a los numerosísimos retratos, los desnudos femeninos, Pomonas y Bailarinas, brotan con desbordante vitalidad en la fantasía del escultor; Marino declaró hace años que en estas figuras de mujer pesadas e imponentes se proponía «profundizar, en un conjunto cada vez más unido, firme y a la vez libre y suelto, el juego natural de los volúmenes. Pero esta búsqueda de los volúmenes no es el único problema del escultor, que nunca debe olvidar que lo que más conmueve en una escultura es siempre su poesía». De este modo el propio artista invitaba a buscar, más allá de la rigurosa consecuencia formal, la expresividad interna de la obra misma, su relación alusiva con los gestos y las pasiones del hombre, reducidos a su primordial necesidad de atributos vitales.
Bruno Balestrini (fotografía), «Bailarina sentada», obra de Marini Marino, Escultura moderna, Milán, Civico Museo d'Arte Contemporanea. Archivo fotográfico Bruno Balestrini, https://brunobalestrini.org/cita/sch00157/. Consultado el [fecha de consulta].