La portera
Para evitar equívocos en la comprensión de la excepcional poética de Medardo Rosso, es preciso tener muy presente, por una parte, el ambiente artístico piamontés de la segunda mitad del siglo y, por otra, la veleidad bohemia de la Scapigliatura milanesa, que ofrecen el apoyo inmediato a la actividad de Rosso. Ahora bien, tanto el uno como la otra llevarían a una definición que contrasta netamente con la apresurada etiqueta con la que se quiere catalogar la plástica rossiana: impresionismo. Mientras que el impresionismo, en sentido estricto, es una visión decididamente naturalista, fundada en una optimista y panteísta adhesión al dato de la naturaleza, Rosso, con las primeras obras concebidas de forma autónoma, se califica en cambio decididamente como continuador de aquel sutil espiritualismo, un tanto utópico e irracional, que ya había informado la escuela pictórica de los paisajistas de Lyon y, en Italia, a Fontanesi.
Bruno Balestrini (fotografía), «La portera», obra de Rosso Medardo, Escultura moderna, Venecia, Galleria d'Arte Moderna a Ca' Pesaro. Archivo fotográfico Bruno Balestrini, https://brunobalestrini.org/cita/sch00270/. Consultado el [fecha de consulta].