Monumento fúnebre de Leonardo Bruni
En este retrato, esculpido hacia 1450, encontramos la fusión de los caracteres de verdad fisonómica y de idealización del personaje que en Donatello había alcanzado su más alta expresión. Frente a los ejemplos donatellianos, en los que la realidad de la muerte añade tensión individualizadora al retrato, y frente al clasicismo ostentado en la cabeza de Aragazzi de Michelozzo, esta «máscara funeraria» atestigua una posición cultural que, aun naciendo del mismo clima, unifica sus instancias en una genial solución de poesía humanística. Rossellino modela los rasgos de Bruni con analítica fidelidad, sin la ardiente participación patética donatelliana y sin la pantalla formal del repertorio áulico de Michelozzo. En la calma naturalidad de la lúcida observación está la más rigurosa traducción figurativa del concepto humanístico de la sabiduría humana, que en el canciller había encontrado plena personificación.
Bruno Balestrini (fotografía), «Monumento fúnebre de Leonardo Bruni», obra de Rossellino Bernardo, Escultura renacentista, Florencia, Iglesia de Santa Croce. Archivo fotográfico Bruno Balestrini, https://brunobalestrini.org/cita/sch00032/. Consultado el [fecha de consulta].