Santa Catalina de Siena
En el ambiente sienés, los motivos clasicistas y los caracteres de realismo se asumen con un espíritu de nostalgia gótica, en una cultura de base mística, que puede por tanto conducir a los dos extremos de la abstracción rítmica y de la acentuación patética. Así, Neroccio emplea en esta vivísima imagen las sugerencias del arte de Jacopo della Quercia y de Donatello, haciendo culminar el movimiento convencional de la figura en la agudísima individualización psicológica del rostro.
Bruno Balestrini (fotografía), «Santa Catalina de Siena», obra de Neroccio di Bartolomeo Landi, Escultura renacentista, Siena, Oratorio di Santa Caterina. Archivo fotográfico Bruno Balestrini, https://brunobalestrini.org/cita/sch00124/. Consultado el [fecha de consulta].