Abadía de Santa Maria di Rambona
La abadía de Santa Maria di Rambona se alza en posición aislada, no lejos de la pequeña ciudad de Pollenza, cerca de la confluencia del pequeño curso de agua llamado Acqua Salata con el río Potenza. Las estructuras conservadas muestran intervenciones de restauración y reestructuración sucedidas en distintas épocas. Las partes románicas supervivientes se concentran en la zona del ábside y en la cripta. Los orígenes de este cenobio se pierden en los meandros de los siglos altomedievales. Los estudiosos sitúan la fundación de la abadía hacia finales del siglo IX (estas noticias proceden de un diploma de Berengario de Friuli y, sobre todo, de un díptico de marfil, hoy en los Museos Vaticanos, por el que se sabe que el abad Olderico lo mandó tallar en honor de los santos Gregorio, Flaviano y Silvestre, titulares de la abadía de Rambona, construida por Ageltrude, hija de Adelchis, príncipe de Benevento, y esposa de Guido de Spoleto, rey de Italia y coronado emperador en el año 891). El cenobio se edificó sobre un lugar consagrado ya en la Antigüedad al culto de deidades paganas vinculadas al culto del agua. Recientemente, en la parte occidental de la cripta, se ha sacado a la luz un pasaje que daba acceso a un área subterránea excavada en la roca, con un pequeño depósito para la recogida de las aguas sagradas. Los estudiosos han identificado este espacio con un antiguo templo dedicado a la diosa Bona. Del siglo XV data la radical reordenación del monasterio, que conservará, del antiguo monumento románico, únicamente la zona del ábside y la cripta. La cabecera este, de tres ábsides de piedra arenisca, casi del todo desprovista de decoración, conserva restos de las lesenas de piedra blanca que recorrían los hemiciclos de los ábsides y una serie de ventanas monóforas abocinadas solo en la parte alta del ábside central, rematadas por arcos formados por un monolito de piedra blanca en las cinco superiores, mientras que las cinco ventanitas inferiores, que dan luz a la cripta, son de factura más sencilla. El cuerpo occidental del edificio se adaptó a uso residencial a finales del siglo XIX, dejando intacta, como espacio de culto, solo la zona del presbiterio, hoy utilizada como pequeño museo (foto pluteo), y la cripta, a la que se accede por una pequeña escalera exterior situada en el lado meridional. EXTERIOR (foto exterior 1 y 2) La parte exterior de época románica hoy visible consiste en la cabecera este, dotada de tres ábsides orientados: la piedra empleada en la construcción está bien escuadrada, es de color marrón y está colocada con discreta regularidad, con intervalos compuestos por finas hiladas de ladrillos rojos, lo que revela un tímido intento de composición cromática; dos lesenas en cada ábside lateral y cuatro en el central ritman los espacios; 6 ventanas (tres arriba y tres a la altura de la cripta) se abren en el ábside central, mientras que en los ábsides laterales las ventanas son dos (una en el centro de los semicírculos absidales arriba y otra abajo, a la altura de la cripta); todas son de factura similar y con derrame. La parte superior de los ábsides presenta señales evidentes de restauración. CRIPTA La configuración arquitectónica reproduce, en planta, las formas de la iglesia superior, con tres ábsides al este y un aula dividida por 14 columnas que sostienen bóvedas de arista en tres tramos, longitudinalmente, y en cinco tramos, transversalmente. La fábrica empleada en la construcción de la cripta está compuesta de piedra bien escuadrada y cortada en bloques bastante grandes, unidos con juntas de mortero de alrededor de 1 centímetro de espesor, con la inserción de franjas decorativas de barro cocido, que se repiten también en el exterior. Los capiteles situados en lo alto de las columnas, construidas con diversos materiales reaprovechados de época clásica, son de factura arcaica (quizá de época otoniana), pero su tipología, según los estudiosos, «encuentra paralelos precisos en el ámbito del siglo XI». Están decorados con motivos diversos: las incisiones son profundas pero de factura tosca, con, en algunos casos, restos de color. A la fase más antigua (siglo IX) son atribuibles, en cambio, algunos elementos escultóricos, quizá pertenecientes en origen a una balaustrada o a un cierre del presbiterio. Capitel 1: presenta decoración de hojas de acanto; restos de color azul y rojo pueden verse todavía tanto en el capitel como en el cimacio, decorado con un motivo floral entrelazado. Capitel 2: la decoración es similar en su factura a la del capitel 1, del que se distingue por una fila adicional de hojas de acanto, mientras que el cimacio está decorado con motivos geométricos. Restos de color rojo. En las esquinas, hacia el semicírculo del ábside, están esculpidas dos águilas pasantes [según la guía local se trata en cambio de palomas]. Capiteles 3 y 6: están decorados con dos filas de palmetas alveoladas y, encima, con un esquemático motivo geométrico-floral en espiral; el capitel 6 se distingue sin embargo por un mayor acento cromático; carece, no obstante, de cimacio. Capiteles 4 y 5: están formados por un capitel cúbico con las esquinas inferiores achaflanadas: la decoración de las caras consiste en un motivo de tres soles, de los cuales el inferior está inscrito en un círculo; en los chaflanes están esculpidas palmetas; el cimacio está decorado con un motivo escalonado que se ensancha de abajo arriba; las columnas que sostienen los dos capiteles son iguales, de mármol gris. Capitel 7 (foto cap 7): la columna de fuste acanalado con aristas cortadas que sostiene este capitel es claramente reaprovechada y de procedencia romana; el capitel de cesta es muy grande y presenta esculpidos, en el lado norte, un lobo y, en el lado sur, dos aves (según la guía local se trataría de un pelícano que alimenta a su cría arrancándose la carne del pecho); los otros dos lados están decorados, en cambio, con motivos de palmetas. Capitel 8: las incisiones de este capitel cúbico con esquinas simplemente achaflanadas son poco profundas y poco precisas: solo tres de los lados, uno de ellos poco legible y dos con motivos vegetales y los habituales «círculos solares», están decorados. Capitel 9 (foto cap 9): de excelente ejecución, de cesta, sobre modelos paleocristianos de tipo ravenático con palmetas inscritas en rombos transversales curvados, presenta también evidentes restos de color púrpura. Capitel 10 (foto cap 10a): este capitel presenta en dos lados decoración de motivos florales, en un tercero hay esculpido un león –foto cap 10b– (o pantera) y en el último un águila con la palabra «AQLA» grabada en el centro de la figura (el dibujo del águila es muy «primitivo», casi infantil). Capitel 13 (foto cap 13): es otro capitel de cesta que presenta motivos decorativos asimilables al arte ravenático del siglo VII, similar por su decoración al capitel 9 aunque más pequeño, sin cimacio y sin color. Capitel 14: es un semicapitel inserto en el muro del ábside hacia el norte, en el que está esculpida una palmeta (según la guía turística presente en el lugar, simbolizaría las almas de los muertos, mientras que las hojas de acanto representarían las almas de los vivos). Capitel 15: es también un semicapitel, decorado con un motivo de nudo de tipo bizantino.
Bruno Balestrini (fotografía), «Abadía de Santa Maria di Rambona», Románico menor en Italia, Pollenza, Italia. Archivo fotográfico Bruno Balestrini, https://brunobalestrini.org/cita/romanico-minore-00016/. Consultado el [fecha de consulta].