Artemisa
Artemisia species
Descripción
Al género Artemisia pertenecen diversas plantas herbáceas o arbustivas perennes y rústicas, dotadas de raíces rizomatosas y ramificadas de las que se desarrolla una roseta de hojas verde grisáceas. De esta se elevan los tallos, a menudo de más de un metro de altura; los floríferos llevan cabezuelas amarillas reunidas en panículas. La artemisa contiene los principios activos en las hojas y en las sumidades floridas y se usa mucho para aromatizar licores, entre ellos el vermut, vino licoroso de agradable sabor amargo y tónico cuyo característico gusto se debe precisamente a la Artemisia absinthium, comúnmente llamada ajenjo.
Tallo
Los tallos floríferos de la Artemisia absinthium y de la Artemisia vulgaris, erectos y aterciopelados, alcanzan el metro y medio de altura y a veces lo superan; algunos llevan flores en el extremo, otros no, todos están cubiertos de densos pelillos blanquecinos. La Artemisia genepì, planta alpina, tiene un tallo corto, ya lignificado y ramificado en la base, por lo que forma una mata baja y compacta.
Hojas
Las hojas de las artemisas, siempre elegantes, son dentadas y semejantes por su forma a las del perejil o del crisantemo, o filiformes y profundamente divididas. De color verde grisáceo o gris claro, están cubiertas de finos pelos sedosos, por lo que tienen un aspecto plateado y aterciopelado; las que nacen en la parte más alta de los tallos tienen una forma más simple y carecen de pecíolo.
Flores
Reunidas en inflorescencias globosas o en panícula, las pequeñas flores, poco vistosas, de diversos tonos de amarillo, se abren en verano.
Exposición
Todas las artemisas prefieren una posición soleada y resguardada. La Artemisia camphorata, por su porte enano, su resistencia a la sequía y su perfume tan intenso como agradable, es perfecta para el jardín de rocalla.
Reproducción
Quien desee proceder a la siembra debe realizarla en otoño; quien prefiera recurrir a los esquejes debe separar de la planta madre un trozo de tallo leñoso en verano. Otro método de reproducción consiste en preparar acodos aéreos semileñosos en agosto.
Crecimiento
El cultivo de las artemisas no requiere cuidados especiales: basta con intentar reproducir las condiciones naturales. El cultivo en maceta no es aconsejable, ya que la artemisa se adapta mal a esa situación.
Recolección
El momento en que deben recogerse las partes de la planta que contienen los principios activos, es decir, hojas y sumidades floridas, es el final del verano.
Conservación
Las hojas y las sumidades floridas se secan en un lugar sombreado y ventilado.
Propiedades
EN LA COCINA: La Artemisia abrotanum, comúnmente llamada abrótano, arbusto perenne de alrededor de un metro de altura, de tallos rojizos, aunque poco usada en gastronomía, tiene un aroma que acompaña agradablemente las carnes, en particular las de cerdo. Más difundido es el uso doméstico de esta hierba: cuyas hojas secas, por su intenso aroma, son un ingrediente de los popurrís y un eficaz repelente de insectos.
Salud
Entre las hierbas de esta familia está la Artemisia absinthium, el ajenjo, que posee mayores poderes curativos, actúa como estimulante, digestivo, vermífugo, restablece además el flujo menstrual, pero es también muy tóxico, por lo que se aconseja su empleo solo bajo prescripción y control médico.
Curiosidades
Rociando generosamente los frutales y las hierbas del huerto con una infusión, dejada macerar durante algunos días, de agua y ajenjo, se observará una notable reducción de los parásitos, las orugas y los pulgones, y se podrá evitar así el recurso a los pesticidas.