Consuelda
Symphytum officinale
Descripción
Esta graciosa herbácea perenne, que crece espontáneamente en los lugares húmedos, posee en sus hojas más proteínas que cualquier otro vegetal. Las hojas de la consuelda contienen además potasio, calcio, fósforo y las vitaminas A, C y B12, razón por la cual son una verdadera mina de sustancias nutritivas. RAÍZ: La consuelda presenta una raíz pivotante que alcanza dimensiones notabilísimas, de hasta tres metros. De esta raíz, que por fuera presenta una coloración oscura, entre marrón y negra, mientras que por dentro es blanca o amarillenta y resulta bastante untuosa al tacto, se obtiene una infusión que actúa como emoliente para la epidermis y es excelente para añadir al agua del baño.
Tallo
Los tallos de la consuelda, que a menudo alcanzan y a veces superan, aunque sea por poco, el metro de altura, están cubiertos, como cualquier otra parte de la planta, por una pelusa áspera, son huecos, presentan una sección casi cuadrada y están ramificados hacia la parte superior.
Hojas
Las hojas de esta borraginácea son de forma lanceolada, es decir, ovalada hacia la base y que luego se estrecha claramente en punta. Tienen un color verde intenso, están replegadas, son ásperas al tacto y presentan nervaduras vistosas.
Flores
A finales de la primavera aparecen las pequeñas flores, de forma acampanada y reunidas en inflorescencias colgantes. Su color varía del rosa, al lila y del blanco al azul.
Exposición
Las plantas de consuelda desean ser plantadas en posición soleada; dada la profundidad que alcanzan las raíces, es muy difícil arrancar las plantas ya arraigadas.
Reproducción
La reproducción de la consuelda se realiza separando los hijuelos que se forman en la base de las matas. Esta operación puede efectuarse en cualquier estación excepto en invierno.
Crecimiento
Entre una mata y la siguiente debe dejarse al menos un metro de terreno; la plantación de las plantitas jóvenes puede efectuarse en cualquier estación, excluida naturalmente la invernal.
Recolección
Las hojas pueden recogerse a partir de pleno verano; las raíces se extraen del terreno en primavera o hacia finales del otoño, cavando a su alrededor con una pala bien afilada.
Conservación
Las hojas de la consuelda deben secarse; las raíces deben limpiarse, cortarse en trozos y luego secarse también.
Propiedades
EN LA COCINA: Es posible añadir las hojas más tiernas a las ensaladas o bien hervirlas y cocinarlas como si fueran espinacas. Los tallos se escaldan y se sirven como si fueran espárragos.
Belleza
La infusión de las hojas y de las raíces de consuelda, vertida en el agua del baño, ejerce sobre la piel una acción calmante y emoliente.
Salud
Las propiedades de esta herbácea son muchas: ejerce una acción calmante, emoliente, cicatrizante y antihemorrágica. Para aliviar las molestias que provocan los eccemas y las irritaciones de la piel resulta eficaz la tintura de consuelda. Una cataplasma de hojas de consuelda y de malvavisco escaldadas y aplicadas todavía calientes sobre una articulación dolorida o sobre úlceras varicosas crónicas resulta a menudo eficaz. La cataplasma de harina de raíces de consuelda bien secas, mezclada con agua muy caliente y con algunas gotas de aceite, es en cambio beneficiosa en caso de torceduras, dolores articulares e hinchazones. La infusión obtenida poniendo 75 gramos de hojas en medio litro de agua, dejada reposar unas dos horas antes de tomarla, es útil contra la tos y el catarro. Mientras que la infusión (para la cual se vierte agua hirviendo sobre la hierba ya colocada en una taza) preserva las propiedades de la planta, estas se pierden en cambio en caso de ebullición: así pues, nada de decocciones de consuelda. Comfrey