Genciana
Gentiana species
Descripción
Las gencianas, que, entre anuales y perennes, suman varios centenares, son apreciadas tanto por la delicada belleza de sus flores como por las virtudes medicinales de sus raíces. Recolectadas de forma indiscriminada durante décadas, hoy muchas gencianas están protegidas por leyes regionales: por ejemplo, la Gentiana lutea, conocida también como genciana mayor, que se ha vuelto muy rara, forma parte de la vegetación protegida.
Tallo
Los tallos de las gencianas pueden ser largos, robustos y erectos, como en el caso de la Gentiana lutea, que es la mayor representante de la familia, o muy cortos y portadores de las corolas, como en el caso de las llamadas «gencianillas», de las que la más conocida es probablemente la montana Gentiana acaulis. El término científico Gentianella designa variedades anuales o bienales de pequeño tamaño y aspecto delicado.
Hojas
Las hojas de las gencianas, que presentan siempre nervaduras profundas, pueden ser de formas y tamaños diversos; pueden formar una roseta basal o ser opuestas, es decir, situadas una frente a otra a lo largo del tallo. Es importante recordar esta particular disposición opuesta para poder distinguir con seguridad las plantas de Gentiana lutea de las del Veratrum album, el vedegambre blanco, parecidas pero sumamente tóxicas. Las hojas de esta liliácea venenosa son, en efecto, muy similares a las de la genciana amarilla, pero en lugar de ser opuestas son alternas a lo largo del tallo.
Flores
Infundibuliformes o estrelladas, solitarias o reunidas en ramilletes axilares, las flores de las gencianas aparecen a finales de la primavera o en verano y, además de formas diferentes, presentan también colores diversos, que van del bien conocido azul (llamado precisamente azul genciana), al blanco, al celeste, al amarillo o al rojo.
Exposición
Las gencianas prefieren una posición resguardada pero bien expuesta a los rayos del sol.
Reproducción
Muchas gencianas perennes y todas las llamadas «gencianillas», que en cambio son anuales o bienales, pueden reproducirse por siembra, que se efectúa en otoño en recipientes llenos de mantillo fértil y ligero. Los semilleros deben dejarse al aire libre en una posición resguardada, después se procederá a un primer trasplante de las plántulas y, más tarde, a su plantación definitiva.
Crecimiento
Entre las numerosísimas especies pertenecientes a la familia de las gencianas, son muchas las que no presentan especiales dificultades de cultivo.
Recolección
La recolección de las raíces de genciana ha sido regulada en muchas regiones italianas, donde la especie, antaño era saqueada sin control. Quien no esté seguro de reconocer las plantas, conviene que compre las raíces en un herbolario para evitar posibles intoxicaciones.
Conservación
Las raíces deben cortarse en trozos pequeños, secarse al sol, y conservarse después en recipientes de vidrio de buen cierre.
Salud
De la raíz de la genciana mayor la industria farmacéutica extrae sustancias amargas que tienen buenas propiedades digestivas y tónicas. La decocción concentrada (cien gramos de raíz en un litro de agua) se usa externamente para favorecer la cicatrización de la piel en caso de quemaduras leves o heridas.
Curiosidades
Ya en la antigua Grecia las gencianas se empleaban en medicina por sus propiedades febrífugas y laxantes.