Bruno BalestriniFotógrafo
Bruno Balestrini/ Botánica/ Hierbas aromáticas/ Enebro
Volver a Hierbas aromáticas
Hierbas aromáticas

Enebro

Juniperus communis

Descripción

El enebro es una planta arbustiva de hoja perenne de buen valor ornamental, que presenta un aspecto muy cambiante según la zona de cultivo. Esta planta espinosa, de crecimiento lento, puede tener en efecto, excepcionalmente y solo donde el clima es templado, el aspecto de un pequeño árbol, pero a menudo forma matorrales más o menos altos, o adopta un porte postrado; esto ocurre en la alta montaña, y es una forma de defenderse del frío y de los vientos.

Hojas

Las hojas aciculares, estrechamente lineales, son de color verde plateado.

Flores

Las pequeñas flores amarillo claro de este arbusto aparecen a finales de la primavera o a comienzos del verano. Solo de las flores femeninas se desarrollan las bayas.

Frutos

Los frutos del enebro son bayas llamadas en botánica «gálbulos», que, antes de llegar a la madurez, cambiando el color verde por un violeta oscuro, con reflejos plateados, permanecen de dos a tres años en la planta. Cada mata presenta, pues, al mismo tiempo frutos maduros y frutos inmaduros, todavía verdes. Los gálbulos tienen forma redondeada, son ligeramente cerosos, resinosos y muy aromáticos.

Exposición

Esta planta agradece una posición soleada, aunque se adapta sin dificultad también a la semisombra.

Reproducción

La multiplicación puede realizarse por siembra o por esqueje, ambos a comienzos del otoño. También el método del acodo da excelentes resultados. Puesto que las plantas pueden ser masculinas o femeninas, para estar seguros del sexo de la nueva planta es necesario recurrir al esqueje.

Crecimiento

En el momento de plantar un enebro conviene tener cuidado de elegir una especie adecuada al clima local. El terreno de plantación deberá abonarse con cierta antelación con un fertilizante orgánico, y la nueva planta deberá regarse regularmente durante los dos primeros años, mientras que después solo será necesario regar en caso de sequía. El abonado debe realizarse siempre en otoño.

Recolección

El período de recolección es el otoño, entre septiembre y octubre, y las bayas deben secarse después a la sombra.

Conservación

Los tallos cortados deben secarse a la sombra, en un lugar seco y ventilado; de este modo conservarán intacto durante mucho tiempo su característico perfume estimulante.

Propiedades

EN LA COCINA: Las bayas se usan para aromatizar asados, estofados y rellenos, y para la preparación de licores; el destilado de enebro es, en efecto, la base de la «ginebra». Si, para asar las carnes a la parrilla, se usa leña de enebro, esta transmite su aroma a los alimentos.

Salud

Las bayas del enebro contienen un aceite balsámico que tiene propiedades estimulantes, desinfectantes, digestivas, diuréticas y sudoríficas. Para desinfectar la boca y combatir la halitosis pueden masticarse 5 o 6 bayas frescas al día; también con las bayas frescas se prepara una decocción que favorece la digestión y puede resultar útil en caso de enfermedades respiratorias. Sin embargo, puesto que puede perjudicar a los riñones, la decocción de enebro debe tomarse siempre, por vía interna, bajo estricto control médico. Si se usa externamente, por ejemplo añadiéndola al agua del baño, no presenta ninguna contraindicación y es tonificante y calorífica. La planta entera, si se quema, desodoriza y refresca los ambientes.

Curiosidades

Las propiedades aromáticas de las bayas del enebro se conocen desde siempre: ya los griegos y los romanos las usaban para dar sabor a las carnes.

Este texto ha sido traducido del original italiano con la ayuda de la inteligencia artificial (Claude). Leer la versión italiana.