Lúpulo
Humulus lupulus
Descripción
El lúpulo es una planta herbácea perenne de hoja caduca que puede llegar a alcanzar una altura de unos siete metros y vive en las regiones templadas. El lúpulo puede cultivarse también en maceta e incluso en casa, pero en estas condiciones rara vez llega a florecer.
Tallo
Los largos y flexibles tallos del lúpulo, huecos por dentro, están cubiertos por fuera de pequeñas espinas gracias a las cuales se agarran a cualquier soporte. Estos tallos, que se enrollan en espiral, girando siempre en el sentido de las agujas del reloj, permiten a la planta elevarse del suelo.
Hojas
Las hojas del lúpulo, de márgenes densamente dentados, son irregulares, presentan, en efecto, de tres a cinco lóbulos, y son ásperas al tacto.
Flores
Las flores masculinas y las femeninas del lúpulo crecen en plantas distintas, son de color verde amarillento y se abren en pleno verano. Las más buscadas, por ser utilizadas por la industria cervecera, son las flores femeninas, ocultas por un complejo sistema de brácteas que forman el característico cono que hace inconfundible la planta del lúpulo. Cuando los frutos están maduros, las brácteas adquieren una consistencia apergaminada y se prestan a ser usadas en composiciones de flores secas o en guirnaldas
Exposición
Las plantas de lúpulo prefieren una posición abierta y soleada.
Reproducción
Las plantas de lúpulo prefieren una posición abierta y soleada.
Crecimiento
El lúpulo es una planta rústica que no presenta problemas particulares de crecimiento; entre una mata y la siguiente debe dejarse aproximadamente un metro de terreno; cada ejemplar debe necesariamente contar con un tutor o poder trepar por un enrejado.
Recolección
En primavera, hacia abril, se recogen las puntas de los brotes laterales, que son un alimento apreciado por los gastrónomos; normalmente pueden hacerse dos cosechas en cada planta. Las hojas más tiernas de cada mata pueden añadirse a las sopas; las flores se recogen a comienzos del otoño, cuando han llegado a la madurez; los largos tallos, que se usan para trenzar guirnaldas o cestos, se cortan a finales del otoño.
Conservación
Flores, hojas y tallos, para que puedan conservarse, deben secarse. Las flores deben usarse luego en el plazo de unos meses, pues de lo contrario adquieren un aroma desagradable.
Propiedades
EN LA COCINA: Desde tiempos antiguos los brotes primaverales del lúpulo se consumen como si fueran espárragos; también son excelentes en un risotto o mezclados en una tortilla. Hoy ya no se venden en los mercados, pero cualquiera puede recogerlos por sí mismo durante un paseo por el campo. En toda Europa se usa el lúpulo para aclarar, conservar y aromatizar la cerveza.
Belleza
La infusión de flores de lúpulo, vertida en el agua del baño, ejerce una acción relajante.
Salud
La infusión de los conos del lúpulo tiene propiedades calmantes y está indicada, por tanto, tanto para aliviar los trastornos de la vejiga como para favorecer el sueño, además, estimula el apetito y favorece la digestión.
Curiosidades
Al parecer, una almohada rellena de lúpulo puede servir para combatir el insomnio. Con los largos y flexibilísimos tallos de esta planta se pueden trenzar cestos. Hirviendo las hojas del lúpulo se obtiene un tinte de color marrón.