Melisa
Melissa officinalis
Descripción
La melisa es una herbácea perenne cuyas hojas se parecen a las de la menta, pero desprenden un delicado perfume de limón que hace a esta aromática muy apreciada por las abejas. La melisa puede llegar a alcanzar casi un metro de altura y puede cultivarse tanto en tierra como en maceta.
Hojas
La hoja de la melisa es ovalada, dentada y con nervios profundos, normalmente de color verde claro; en la Melissa variegata las hojas conservan el característico perfume de limón, pero presentan manchas doradas.
Flores
La floración se prolonga desde el verano hasta el otoño; las flores, reunidas en inflorescencias, son diminutas y poco vistosas, su color pasa del blanco rosado inicial al azul pálido de la plena floración. También ellas tienen las mismas propiedades beneficiosas que las hojas.
Exposición
Esta aromática encuentra ideal una posición de semisombra, ya que no le gusta estar expuesta a los rayos del sol en las horas más calurosas del día. En efecto, el sol fuerte decolora sus hojas y altera su perfume, que se vuelve más áspero.
Reproducción
La melisa puede multiplicarse con uno de los tres métodos de reproducción más difundidos: siembra, esqueje y división de las matas. La siembra se realiza en abril y hay que tener paciencia, ya que la germinación es lenta; los demás sistemas se llevan a cabo en primavera u otoño.
Crecimiento
Son pocos los cuidados que requiere su cultivo: cuando las matas están demasiado apretadas hay que aclararlas, y se debe dejar al menos medio metro de distancia entre una planta y otra.
Recolección
El mejor momento para la recolección de las hojas es aquel en que las flores empiezan a abrirse; quien guste de seguir las tradiciones debería recoger la melisa el 24 de junio, día de San Juan.
Conservación
Normalmente se secan las hojas, pero por desgracia, cuando no está fresca, esta hierba pierde muchas de sus virtudes.
Propiedades
EN LA COCINA: Las hojas frescas de melisa aromatizan ensaladas, salsas para el pescado, incluida la mayonesa, mermeladas y dulces.
Belleza
La infusión (una pizca de hierbas en una taza de agua hirviendo) puede usarse como tónico para el rostro y en el aclarado del cabello graso; la decocción (un puñado de hierbas sumergidas en agua fría y luego hervidas durante unos veinte minutos) se añade al agua del baño con el fin de tonificar el organismo.
Salud
En caso de picaduras de insectos, poniendo algunas hojas, recién cogidas, sobre la parte dolorida se obtendrá alivio.
Curiosidades
La melisa, considerada por los griegos sagrada para Artemisa, siempre se ha usado como planta medicinal, y el famoso médico Paracelso le atribuía el poder de reanimar incluso al enfermo más grave. Una tisana de melisa tomada con regularidad, cada mañana, vigoriza el organismo, fortalece la mente y aleja la melancolía.