Saúco
Sambucus nigra
Descripción
El saúco común, es decir, el Sambucus nigra, es un arbusto perenne y caducifolio, muy vigoroso, difundido en las zonas incultas de la península italiana desde el nivel del mar hasta una altitud de 1200 metros. Puede decirse que toda casa de campo, incluso abandonada, tiene cerca un arbusto de saúco, testimonio del aprecio del que esta planta gozó desde la Antigüedad. El saúco tiene ramas leñosas, inflorescencias agradablemente perfumadas y una mata que puede alcanzar dimensiones notables, hasta cinco metros de ancho y de alto. Otro miembro de la familia, el Sambucus ebulus o yezgo, que se distingue fácilmente del primero porque sus tallos son herbáceos y poco desarrollados, en lugar de leñosos, y sus flores huelen a almendras amargas, tiene frutos venenosos.
Hojas
Las hojas del Sambucus nigra son ovaladas y aserradas
Flores
Las pequeñas flores de color blanco crema, en forma de estrella, están reunidas en inflorescencias en umbela y florecen a finales de la primavera y a comienzos del verano.
Frutos
En otoño maduran las pequeñas bayas brillantes, llamadas en botánica drupas, de color negro violáceo, de sabor acídulo, reunidas en racimos, y muy ricas en vitamina C.
Exposición
Esta planta agradece una posición soleada, aunque se adapta sin dificultad también a la semisombra.
Reproducción
Este arbusto puede multiplicarse por siembra o por esqueje. Para la siembra se entierran algunas bayas maduras a unos 2,5 centímetros de profundidad; los esquejes de unos treinta centímetros deben separarse en otoño
Crecimiento
Para que el saúco se desarrolle bien es aconsejable intervenir en invierno con una poda enérgica.
Recolección
Los mejores períodos de recolección para las hojas y las flores son abril o mayo, los frutos se recogen hacia finales de agosto y la corteza se toma en otoño.
Conservación
Las flores se ponen a secar y luego se conservan en tarros de cierre hermético, de modo que se tengan a disposición en cualquier época del año para usarlas en la cocina o en farmacia. Un antiguo uso de las flores secas consistía en ponerlas en las cajas que contenían la fruta para ayudar a conservarla. Con las bayas recién recogidas se preparaban antaño buenas confituras ricas en vitamina C.
Propiedades
EN LA COCINA: Las flores frescas son excelentes en las ensaladas, en las tortillas y en las macedonias. Para preparar los buñuelos, con huevos y harina, pueden usarse tanto flores frescas como secas.
Belleza
Para obtener una mascarilla tonificante, poned en un cuenco un puñado de flores frescas de saúco, uno de flores de tilo y uno de manzanilla, cubridlo todo con agua caliente y prensad las flores hasta hacer con ellas una pasta que, colocada entre dos gasas, deberá mantenerse sobre el rostro unos veinte minutos.
Salud
La infusión de las flores beneficia la piel y los ojos. La decocción de los frutos es un buen laxante.
Curiosidades
Al saúco se le atribuían antaño poderes mágicos, contra los demonios y las brujas. Hoy en día, una magia aparente consiste en plantar un saúco junto a las ventanas de la casa: las moscas se sentirán atraídas por él y no entrarán en el interior. Otra «magia» del saúco es la siguiente: las plantas propensas a la roya o al moho sacan provecho si se pulverizan con una tisana de sus hojas.