Saponaria
Saponaria ocymoides
Descripción
La saponaria es una herbácea perenne cultivada antaño por sus características propiedades detergentes, apreciada hoy por su floración. No puede cultivarse en el interior de la vivienda.
Tallo
Los tallos de la saponaria son rastreros, pero de ellos se elevan, bien erguidos, los tallos florales. La saponaria montana, muy adecuada para los jardines de rocalla, presenta tallos postrados y cubiertos de vello.
Hojas
Las hojas de la hierba luisa se desarrollan de tres en tres a lo largo del tallo, son largas, en forma de lanza, marcadas por una profunda nervadura central, son ásperas al tacto.
Flores
Las graciosas flores de la saponaria, delicadamente perfumadas de fruta, son de un bonito rosa, más raramente blancas, y florecen en lo alto de los tallos en verano; las de la saponaria montana, conocida también como pequeña saponaria, son diminutas, pero tienen un color más intenso.
Exposición
La saponaria vegeta a media sombra o al sol según la variedad a la que pertenezca.
Reproducción
Esta planta suele tardar en echar las yemas, por lo que es necesario, al final de un invierno riguroso, no perder la esperanza de que brote, sino perseverar en regarla y abonarla, porque, aunque buena parte de la copa haya sido dañada por la helada, es probable de todos modos que las raíces hayan sobrevivido.
Crecimiento
Si se tiene la precaución de eliminar las inflorescencias marchitas, se obtendrá una segunda floración; en las variedades más altas, los tallos deben sostenerse con tutores. En otoño conviene acortar decididamente los tallos.
Recolección
El período otoñal es el más adecuado para la recolección de las distintas partes de la planta.
Conservación
El método de conservación utilizado es el secado: por desgracia, las flores pierden parte de su delicioso perfume (que recuerda vagamente al de los claveles, a cuya familia pertenece la saponaria) y las hojas parte de su poder detergente; las raíces, al ser tóxicas, nunca deben usarse para remedios internos, sino solo para usos externos.
Belleza
Una decocción de saponaria, después de filtrada, puede usarse como champú fortalecedor para cabellos frágiles y castigados o para limpiar las pieles delicadas: no hay que preocuparse si no produce mucha espuma, no es por la cantidad de espuma por lo que se debe juzgar la calidad de un detergente.
Salud
Con la decocción de saponaria se enjuaga la epidermis afectada por acné o por psoriasis.
Curiosidades
Esta hierba se cultivó desde la Edad Media por su alto contenido en saponina, sustancia presente en los tallos, en las hojas y sobre todo en las raíces, gracias a la cual precisamente ejerce su delicado, pero profundo, poder detergente. Una decocción de saponaria, obtenida hirviendo las distintas partes de la planta en agua de lluvia, es muy adecuada para devolver el esplendor a tejidos antiguos cuyos colores hayan sido apagados por el polvo y el tiempo.